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Trabajo teleoperadora desde casa

Trabajo teleoperadora desde casa

Teleoperadores desde casa
Estoy interesada en el trabajo que ofertan. Les mando mi currículum y espero su respuesta.
Gracias.
ALBA PÉREZ LÓPEZ
DATOS PERSONALES Y DE CONTACTO
NIF: 7472946Q
F. Nacimiento: 16/05/1970
Dirección: C/ Guijuelo, n 81. 19188 Caraquiz-Uceda (Guadalajara)
Telf. Móvil/Fijo: 646 362 757
Correo electrónico: [email protected]
Carné de conducir B y coche propio
FORMACIÓN ACADÉMICA
-EGB, Colegio Asunción Cuesta Blanca, Alcobendas. 1994
-Estudios equivalentes a E.S.O. por haber cursado B.U.P en el Instituto Ginés de los Ríos de Alcobendas y tener pendientes tan solo dos asignaturas de 3 de BUP.
EXPERIENCIA LABORAL
-Sep.2009-Jun.2010 – Monitora de comedor escolar, SERUNIÓN, Uceda.
-Jul.2005-Sep.2005 – Monitora de natación, SISPORT GESTIÓN Y SERVICIOS DEPORTIVOS, San Agustín de Guadalix.
-Ene.2000-Feb.2005 – Capataz, EXEL CONTRACT LOGISTICS IBERIA, S.L., Alovera.
-Ago.1999-Dic.1999 – Capataz, TIBBETT & BRITTEN IBERIA, S.L., San Sebastián de los Reyes.
-Nov.1997-Ago.1999 – Mozo de almacén, ETT Alta Gestión para TIBBETT & BRITTEN IBERIA, S.L., San Sebastián de los Reyes.
-Feb.1996-Feb.1997 – Atención al cliente, ETT POWER LINE MARKETING TELEFÓNICO, S.L., Alcobendas.
-Jul.1994 – Monitora de tiempo libre, Patronato Socio-Cultural del Ayuntamiento de Alcobendas.
-Jul.1993-Sep.1993 – Secretaria y recepcionista, FERMO, S.A.
-Nov.1992-Jul.1993 – Reponedora, ETT LÓPEZ SANZ, ANA MARÍA
-Ago.1992-Sep.1992 – Secretaria y recepcionista, FERMO, S.A.
-Feb.1992-May.1992 – Reponedora, ETT LÓPEZ SANZ, ANA MARÍA
-Oct.1991-Ene.1992 – Secretaria y recepcionista, FERMO, S.A.
-Nov.1990-May.1991 – Reponedora, ETT LÓPEZ SANZ, ANA MARÍA
-Feb.1990-Jul.1990 – Reponedora, ETT STAFF SERVICE.
FORMACIÓN COMPLEMENTARIA
-Octubre 2009: CARNET DE MANIPULADOR DE ALIMENTOS, con validez hasta noviembre de 2014. Centro de Estudios Euroalcarria, homologado por la consejería de Sanidad con n de Registro REFMA:034/GU/08/JCCM
-De 01/06/2009 a 07/07/2009: Curso Apoyo Domiciliario y Alimentación Familiar. Impartido por Masercisa/Escuela de Formación de UGT-Madrid, subvencionado por la Comunidad de Madrid y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Duración: 100 horas.
-2005-2006: Curso de Formación Monitor de Natación- AFD096_2. Impartido por el Centro de Educación de Personas Adultas de Sierra Norte de Torrelaguna, autorizado por la Comunidad de Madrid (Dirección General de Promoción Educativa) y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Duración: 250 horas.
-2005-2006: Curso de Formación Cuidador Infantil. Impartido por el Centro de Educación de Personas Adultas de Sierra Norte de Torrelaguna, autorizado por la Comunidad de Madrid (Dirección General de Promoción Educativa) y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Duración: 450 horas
-De 22/05/2004 a 29/05/2004: Curso Gestión de Operaciones Logísticas y de Stock. Programado por la empresa TIBBETT & BRITTEN IBERIA, S.L., subvencionado por la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo y cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Duración: 100 horas.
-De 03/11/1998 a 17/11/1998: Curso Prevención de conductas violentas y fomento de habilidades sociales Certificado por la Escuela Pública de Animación y Educación en el Tiempo Libre Infantil y Juvenil de la Comunidad de Madrid. Duración: 16 horas
-De 30/04/1998 a 24/07/1998: Curso Informática para la Gestión Administrativa Aplicaciones Informáticas de Gestión. Certificado por el Instituto Nacional de Empleo – INEM y el Instituto para la Formación de la Comunidad de Madrid. Duración: 300 horas
-De 18/04/1995 a 20/06/1995: Curso Alimentación y Nutrición II: Dietética Aplicada. Universidad Popular de Alcobendas. Duración: 22 horas
-Marzo 1995: DIPLOMA DE MONITORA DE TIEMPO LIBRE, expedido por el Consejero de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid (Decreto 86/1995 de julio)
-De 26/09/1994 a 04/04/1995: Curso Alimentación, nutrición y salud. Universidad Popular de Alcobendas. Duración: 40 horas
-Mayo 1994: Módulo Títeres, Marionetas y Guiñoles. Impartido por la Escuela de Animación del Patronato Socio-Cultural del Excmo. Ayuntamiento de Alcobendas. Duración: 24 horas
-Abril 1994: Curso Formación a mediadores en prevención de drogodependencias. Impartido por la Escuela de Animación del Patronato Socio-Cultural del Excmo. Ayuntamiento de Alcobendas. Organizado junto con el Patronato de Integración Social Programa Prevención de Drogodependencias y el Consejo de la Juventud. Duración: 20 horas
-De 19/01/1994 a 09/02/1994: Módulo de nivel I Aprende a Jugar. Impartido por la Escuela de Animación del Patronato Socio-Cultural del Excmo. Ayuntamiento de Alcobendas. Duración: 24 horas
-Mayo 1993: Título de Monitor de Musculación. Escuela Nacional de Entrenadores de Fisicoculturismo y Musculación de la Federación Española de Halterofilia y Fisicoculturismo.
PERFIL PROFESIONAL
Soy una persona con gran capacidad de adaptación a distintos puestos de trabajo. Poseo experiencia y formación como pueden ver en mi currículum. Considero que tengo cualidades y ganas para trabajar con ustedes.

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Yo fui teleoperador

Llegué a este mundo de la asistencia telefónica por casualidad. No es que un día me levantara y decidiera estudiar durante cuatro años la carrera de con el locuaz objetivo de terminar cogiendo llamadas durante toda mi vida. Fue por pura necesidad vital; era esto o tirar el bebé al contenedor y salir en los periódicos la mañana siguiente. Cuando uno decide dejar de tener filtros a la hora de buscar trabajo se encuentra de repente haciendo entrevistas para ejercer de teleoperador —este es, de hecho, el tipo de ofertas de trabajo que más abundan—. La idea inicial era estar un par de meses hasta «encontrar algo mejor, algo que me guste» pero ya sabéis como van las cosas. Joder, recuerdo que durante los primeros días tenía clarísimo que me largaría en menos de un mes. Mientras comía el sándwich de la máquina me repetía una y otra vez «mañana ni vuelvas». Al final estuve unos tres años. Es el temible de la inercia y el conformismo.telemarketinggolem

Me contrató una empresa que trabajaba para una entidad bancaria catalana. Mi trabajo consistía en realizar consultas y operaciones por teléfono para los clientes de esa entidad. Curiosamente mi sueldo no era el de un empleado de una entidad financiera, pese a tratar con información sensible y dinero humano mi sueldo era equiparable al de un músico callejero, incluso menos. Supongo que la mayoría de vosotros habréis interactuado con este tipo de servicios para anular tarjetas de crédito perdidas. Os suena, ¿verdad? Ya os conozco, erais esos tipos de voz delicada y moral decaída que llamaba los domingos por la mañana. Siempre os tenía que pedir la letra del DNI porque erais incapaces de decírmela por defecto. Pero bueno, a uno le alegrabais la jornada.

Existe un dato muy importante a tener en cuenta: yo me dedicaba a lo que se llama «recepción de llamadas», o sea, a mí la gente me llamaba, no tenía que ir persiguiendo a peña para venderles mierdas (lo que sería «emisión de llamadas»). Yo simplemente estaba sentado en una cómoda silla de oficina cogiendo llamadas durante ocho horas al día —de media cogía unas 100—. Lo hacíamos constantemente, casi no había descanso. Colgabas una llamada y tenías otras 12 en cola, esperando a ser atendidas. Intentar cogerlas todas era algo imposible, era por eso que muchos trabajadores sudaban y se lo tomaban con calma. No había final. El túnel eterno. Nos pasábamos el día hablando y casi todo el rato estábamos diciendo las mismas frases, las mismas palabras. Esta repetición de construcciones gramaticales acarreaba sus consecuencias: más de una vez había respondido llamadas de mis colegas a mi móvil personal con la frase con la que atendía a los clientes y, por supuesto, ellos se compadecían de mi suerte. Ahí es cuando ves que el trabajo está poseyendo tu vida, ahí es cuando ves que tienes que empezar a replantearte las cosas, ahí es cuando un teleoperador se ratifica o decide, de una vez por todas, abandonar. Debo decir que, llegado el momento, yo abandoné.

Ser teleoperador de un servicio de atención telefónica de una entidad bancaria no es precisamente un trabajo sencillo, al fin y al cabo interactuar con seres humanos es absolutamente complicado y aún más si estamos hablando de su dinero y si ésta gente puede encontrarse en situaciones extremas en las que seguramente eres su única esperanza, su única opción de supervivencia. Joder, pensadlo, a veces llamaba gente que estaba de vacaciones en rincones indómitos del planeta y la tarjeta no les funcionaba y lo descubrían en el preciso momento en el que tenían que pagar una extravagante cena en Bangkok. A veces les podía ayudar y otras veces no. En este último caso era cuando se ponían realmente nerviosos y agresivos. Un adulto no puede tolerar quedarse tirado a la hora de pagarle la comida a su familia y es entonces cuando decide empezar a insultarte, esa es su única salida. Y es que ahora que lo preguntas, los insultos eran una parte importante de este trabajo. A veces ibas a trabajar y pensabas, «a ver cuántas veces me llaman ‘cabrón hijo de puta’ hoy». Era parte del juego, tenía incluso un punto divertido. Y la verdad es que por mucho que te insultasen, el placer de ver cómo ese capullo que pedía «hablar con tu superior inmediatamente» se quedaba tirado en un país de mierda sin un puto duro no tenía precio. El puto karma. Una vez a un compañero le dijeron «te voy a reventar la tapa de los sesos» por teléfono. ¿Ah sí? ¿Y cómo coño pretendes hacerlo?

Pero no todo era un infierno, ya que el teleoperador tiene un poder secreto y desconocido: el mute. Existen las sintonías esas que te ponen mientras esperas pero también está ese mute corto que te permite hacer pequeñas incursiones de silencio en medio de las conversaciones, instantes clave en los que puedes hacer DE TODO. El mute marca la diferencia entre pegarse un tiro y sobrevivir, es un oasis de tranquilidad. Es lo que define al teleoperador, es el motivo por el que existe. Tienes que saber —querido lector— que las personas que te atienden por teléfono te odian y te insultan mientras estás hablando. ¿Cuántas veces habré llamado a alguien «enorme hijo de puta» mientras me preguntaban cuánto dinero tenían en la cuenta? Todo se limita a una cuestión de educación: si te trataban con respeto trabajabas «con ganas» pero si te empezaban a hablar mal hacías todo lo posible para eternizar la llamada, poner problemas al cliente e insultarlos con el mute puesto. Era divertido estar trabajando e ir escuchando a los compañeros insultar a la gente presionando con extrema precisión el mute en el momento adecuado: «Sí, por supuesto, la tarjeta está operativa pedazo zorra come mierda , le debería funcionar, señora Feliu». No hace falta decir que esta misma herramienta (mal utilizada) puede ocasionarte las peores pesadillas posibles. Varios compañeros tuvieron que dar explicaciones a por qué acababan de decirle a su interlocutor «paga lo que debes, cabrón» y otras lindezas. El mute te acerca al cielo pero puede hacerte descender a los infiernos. Hay que utilizar ese poder de forma responsable y manteniendo siempre el respeto hacia el botón.

Cuando finalmente decidí largarme de ese curro escribí «Pol Rodellar estuvo aquí» en una de las paredes de la oficina. Necesitaba evidenciar que había dejado una parte de mí en ese espacio. Regalarle tres años a algo o a alguien es algo que uno tiene que pensarse muy bien, al fin y al cabo todo lo que somos es tiempo. Durante esos años traté con clientes de todos los tipos; había gente muy jodida que cada mes las pasaba putas para seguir viviendo y también vislumbré cantidades increíbles de dinero. Dígitos y dígitos de riqueza, algo fuera de lo normal. Parece increíble que en un mismo planeta conviva todo esto. ¿Cómo puede ser que exista tan poco dinero y a la vez tanto dinero? Hay algo jodido en este mundo, algo que hace que mire al hombre y me entren ganas de apuñalarle la cara. Pese a toda la mierda, tenía compañeros de oficina absolutamente encantadores, muchos de ellos más sinceros y humanos que mucha de la purria que he ido conociendo a posteriori y en la que, lamentablemente, me estoy convirtiendo poco a poco. Recuerdo una vez cuando un compañero leyó en voz alta una noticia en un periódico de estos gratuitos; hablaba de un bebé de tres años que había muerto de cáncer no sé dónde. El tipo dejó el periódico en su mesa y mientras se sentaba dijo «tendría que haberme muerto yo», y se retiró a coger llamadas durante todo el día. Menudo héroe.

¿Se puede trabajar de teleoperador desde casa?

Trabajar de teleoperador desde casa no requiere experiencia previa. Podría ser una buena manera de comenzar tu andadura en el mercado laboral. Las Nuevas Tecnologías e Internet facilitan el teletrabajo y te dan la oportunidad de pertenecer a una gran compañía.

Desde casa, de viaje, en la playa… no importa dónde te encuentres. Siempre que seas responsable y cumplas con el horario establecido, todo irá bien. Eso sí, la jornada laboral te la impones tú, con lo que te recomendamos ser constante. Será la única manera de que tengas éxito.

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Tipos de teleoperadores remotos

Trabajar de teleoperador desde casa no implica necesariamente dedicarse a las ventas. Sí, es cierto que la mayoría de los empleos se orientan a este sector, pero no son los únicos. De hecho, al buscar trabajo de teleoperador en Adecco, te darás cuenta de que se trata de uno de los puestos más demandados del portal. En todo tipo de empresas, muchas de ellas ofreciendo teletrabajo.

Las funciones del operador telefónico son las asociadas a la atención al cliente. Atenderán y realizarán llamadas a los usuarios de las compañías para resolver dudas, incidencias u ofrecer productos.

Las áreas de trabajo del teleoperador son de lo más variadas. Puede especializarse en servicios técnicos, operaciones de ventas, informadores, encuestadores, servicios de emergencias, sistema de apoyo, etcétera. Dependerá de la empresa a la que postules para conseguir el empleo.

En general, el teleoperador desde casa debe mostrarse amable, resolutivo y empático con el cliente. Además, debe dominar el idioma con el que trabaje. Resolverá, o al menos lo intentará, cualquier incidente o duda del usuario. En caso de no poder hacerlo, facilitará las vías de contacto oportunas para que el cliente solvente su contratiempo.

Qué formación necesitas para ejercer de teleoperador desde casa

En principio, a no ser que la oferta de empleo indique lo contrario, no necesitas ninguna formación específica. Eso sí, dominar varios idiomas te facilitará la tarea encontrar empleo de teleoperador desde casa.

En general, no tardarás mucho en encontrar empleo si tienes en tu poder alguno de estos cursos:

  • Gestión Comercial en Internet
  • Prestación de Servicios de Teleasistencia: Gestión de Herramientas, Técnicas y Habilidades
  • Atención al cliente para empresas
  • Asistencia Telefónica en Inglés, Alemán, Francés, Italiano…

Trabajar como teleoperador desde casa te ofrece varias opciones en tu carrera profesional. Por un lado, puede convertirse en tu profesión de futuro dedicándole tu jornada completa. Por otro, puedes tomártelo como una manera de conseguir un dinero extra y realizarlo solo unas horas al día o los fines de semana.

El salario medio del teleoperador en España está en los 1.000 y los 1.400 euros mensuales. Siempre que le dediques tu jornada laboral completa. Además, si te dedicas al mundo de las ventas, esta retribución puede verse incrementada por diferentes pluses y comisiones.

Qué tecnología necesitas para trabajar de teleoperador desde casa

No necesitas realizar una inversión extraordinaria para comenzar tu andadura de teleoperador remoto. De hecho, la mayoría de los hogares ya cuenta con lo necesario para poder desempeñar este trabajo. Y formar parte de los call centers del futuro.

Básicamente necesitarás un teléfono, conexión a Internet y un ordenador. La empresa te facilitará el acceso a su sistema de llamadas y seguramente implique que las llamadas se realicen a través de este.

Es decir, emplearás tu conexión a Internet más que la habitual de teléfono. Se debe a que la compañía solo podrá llevar un registro de tu actividad si haces uso de su sistema de gestión.

No pienses que recibirás una lista con números telefónicos a los que llamar sin cesar al buen tuntún. La empresa se encargará de darte la información y formación necesaria para que puedas ofrecer sus productos de la manera adecuada. Es más, lo más seguro es que tengas que descargarte un guion para reproducirlo con los clientes. No queda nada al libre albedrío.

Como ves, si lo deseas pues trabajar de teleoperador desde casa. Tan solo tendrás que ser constante en cumplir tus horas de trabajo y seguir las indicaciones que te marque la empresa. ¿Te gustaría comenzar tu andadura laboral en este sector? ¿Ya tienes experiencia? Cuéntanoslo, estamos deseando leerte.

Etiquetas: actualidad trabajo

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