0

Trio con mi novio

Lo que ocurre cuando haces un trío, contado por tres parejas reales

20/02/2018 05:00 – Actualizado: 24/02/2018 03:29

Los tríos. Esa experiencia que a casi todo el mundo le gustaría tener pero que muy pocas veces reconocen abiertamente haber deseado. Una actividad tan excitante de imaginar como atrevida de realizar. Un informe del Barómetro Control, ‘Los jóvenes españoles y el sexo’, afirma que es la fantasía sexual preferida por el 37’5% de los jóvenes. Romper la relación monógama y abrirse a otras formas de amar no siempre es fácil. Lo primero que necesitarás será, evidentemente, una confianza total con tu pareja y saber escapar de la prisión de los celos. Si ambos no cumplís con esta primera norma, lo mejor será que dejes de leer y descartes la idea de tu mente; no sea que se te pongan los dientes largos.

Los tríos son una realidad y muchas personas los llevan a cabo. Sin embargo, hay mucha más gente que habla de ellos sin haberlos practicado que los que lo han experimentado de verdad. Si bien puede atraer a muchos, llevarlo a la práctica pasa por ser un asunto complicado. El sexo grupal es arriesgado y aventurero. Vivimos una época de cambio. Como en todas las esferas de la vida, la tecnología influye en el hecho de que este tipo de relaciones ganen adeptos, así como la autosuficiencia de la mujer favorece a que ellas tomen las riendas de la relación y apuesten por nuevas formas de amar.

Ver cómo se tocaban y lo hacían fue la sensación más excitante de mi vida

Acordar un trío entre los dos puede ser una salida a una relación estancada en la rutina. El inconformismo será la llave que determine vuestra decisión. Probar cosas nuevas siempre ayuda a solventar un momento difícil en la relación. Hemos recopilado unos cuantos testimonios reales de gente que lo ha probado para que en el caso de que te decidas a intentarlo, sepas de primera mano a qué te enfrentas y cómo dar el primer paso.

Miguel y Montse: una salida a la cotidianidad

Montse y Miguel llevaban 12 años juntos en total: 9 como novios y 3 casados. Se conocieron en la temprana adolescencia y nunca tuvieron la oportunidad de conocer a otras personas. Digamos que su historia también era la primera relación que ambos mantuvieron. “Todo me vino un poco grande cuando me desperté una mañana y vi que mi juventud se iba y que quizás ella no era la persona adecuada”, comenta Miguel en un artículo publicado en ‘Mujer de Élite’.

Foto: iStock.

Así es como esas dudas de Miguel provocaron serias discusiones entre ambos. Montse también pensaba lo mismo, pero no se atrevía a reconocerlo. Una noche salieron con una pareja amiga. Tras unas copas de más, comenzaron a hablar de confidencias de alcoba y de todas las prácticas que habían experimentado. Se les veía mejor que nunca, y no parecían tener una relación celosa.

“Gracias al paso que dimos todo fue a mejor”, admite Miguel. “La primera vez con otra chica estaba nervioso”. Cuando Monste llegó, se echó para atrás. “A mi no me han educado para esto”, dijo. Al fin, la chica tomó la iniciativa y comenzó a acariciar a Montse y a besarle, luego se desnudaron y Miguel se quedó mirando con deseo mientras lo hacían. “Después fue mi turno, aunque en ningún momento besé a la chica por si Montse se molestaba, de hecho solo le hice el amor a mi mujer, pero ver cómo ellas se tocaban fue la sensación más excitante de mi vida”, confirma. Ahora, a toro pasado, Miguel da gracias “por haber vivido algo tan intenso” y que Montse también lo disfrutara tanto.

Arrestados por sexo en público

Muchas veces los tríos llegan antes que el amor. O dicho de otro modo, es la experiencia del trío la que produce el amor de pareja. Es lo que les pasó a Kim y Paulo, dos jóvenes estadounidenses de 22 y 27 años respectivamente, quienes se conocieron durante un ‘ménage à trois’ con una novia en común. Rápidamente, se convirtió en algo más que sexo y se enamoraron. Él era diseñador web, y ella traductora. A los dos les encantaba viajar, el sexo exhibicionista y ser protagonistas de vídeos para adultos. Sus aficiones les llevaron a una vida en común repleta de emocionantes aventuras, según narra la revista ‘Jungle Creations’.

Tenían la firme intención de hacerse un hueco en la industria pornográfica, así que colocaron la cámara en un trípode frente a la cama del dormitorio y subieron su vídeo amateur a la red. El éxito les vino casi sin quererlo, por lo que fundaron un sitio web y comenzaron a vender sus lascivos y picantes vídeos por cinco dólares cada uno. Pasado el tiempo, ganaron los suficientes suscriptores como para dedicarse a ello por completo y hacer que sea su modo de vida. En la actualidad, tienen una relación abierta y están interesados en contactar con otras parejas.

Me bajé los pantalones y perdí la virginidad con una de mis mejores amigas mientras ella le practicaba sexo oral a mi mejor amigo

Sus promiscuas aventuras les llevaron por numerosos países del globo: Francia, Grecia, Polonia, Argentina, Montenegro, Rumanía y sí, España. Fueron arrestados en Francia y en Italia les multaron los carabineros. El peor momento fue cuando algunos de sus amigos se enteraron y vieron sus vídeos. “Nos asustamos muchísimo”, asegura Kim. “Así que tomamos un autobús a la playa de Tenerife, nos sentamos y bebimos cerveza fría toda la tarde frente al mar. ¿Por qué debemos preocuparnos de que alguien conocido se entere de la vida que siempre hemos querido? Ahora, todo el mundo lo sabe, y ya no están tan sorprendidos.» Desde entonces, dedican su vida a viajar y tener sexo en los sitios más recónditos y exóticos.

Un prepucio partido por la mitad

Brad y dos amigos suyos a los que nombra por las iniciales M y N siempre habían bromeado con hacer un trío. Tenían 20 años y estaban en un pub nocturno cuando empezaron a besarse entre ellos. Era una práctica habitual siempre que iban borrachos. El asuntó se calentó y Brad y M comenzaron a tocar a N (la chica) hasta que se les fue de las manos. “Quiero que me folléis”, les dijo N al oído. Brad les confesó que hasta ese momento no había hecho el amor con nadie, pero a M no le importó y le pidió a su amigo que lo hicieran de todos modos.

Foto: iStock

“Así que me bajé los pantalones y con gran entusiasmo procedí a perder la virginidad con una de mis mejores amigas al tiempo que ella se la comía a mi mejor amigo. No parece una mala forma de perderla, podréis pensar”, confiesa Brad en un artículo de la revista ‘Eslang’.

El trío funcionaba hasta que al terminar, M miró mi pene y descubrió que estaba lleno de sangre. No sabía cómo, pero su prepucio se había partido por la mitad durante el acto. Acudieron corriendo al hospital y los médicos tuvieron que practicarle cirugía. Estuvo toda la noche ingresado y cuando llegó a casa con el miembro vendado y “el ego herido”, estuvo contándole la historia completa a su compañero de piso.

Hice un trio con mi novio y una amiga, y aquí te cuento todo.

Nunca publico en foros, pero mi proposito de contarte esta experiencia es para ayudar a alguien que tenga la idea de hacer un trio, sea cual sea la razón. Hace unos días paso este suceso. Yo no he tenido relaciones sexuales -intimidad si- con nadie más que con mi novio, con quien llevo mas de año y medio. Soy bastante joven, apenas estoy comenzando la universidad, en fin.
Se que la primera regla es no hacerlo con alguien conocido (menos un amigo). Sin embargo, se dio la oportunidad, veniamos de una fiesta (no estabamos borrachos) y la curiosidad ahí estaba. No importa quien hizo que a quien con detalles, pero en el momento no me importo pero ahora que lo pienso se que estuvo mal, y no necesariamente por el hecho que fuera una amiga el tercer participe. Al principio fue normal, empezamos lento pero después me sentí bastante incomoda ya que soy heterosexual y al tener que hacer contacto con mi amiga me sentí muy extraña. Yo soy una persona que cuando esta con alguien, se entrega completamente, y que el sexo lo veo exclusivo para alguien especial; si tienes esta mentalidad, mi consejo es que no hagas un trío, porque vas a sentir remordimiento después. En lo personal no me gusto la experiencia, a mi novio puedo decir -más no estoy segura- que tampoco, pero no siente disgusto, supongo que son mentalidades diferentes, pero los dos concordamos que no tuvo que haber pasado nunca. El día siguiente salí con mi novio y hablamos de eso, le dije que me sentía sucia y que sentía raro, pero no me iba a enojar porque yo estuve de acuerdo con acceder, pero sentí un arrepentimiento enorme. Debo admitir que me daba/da miedo que este hecho afecte en un futuro sea en lo que sea. Leí testimonios de personas que hicieron un trío y que su relación acabo. Leí que «veian a su pareja diferente», les compartiré mi pensamiento: yo soy una persona que eso de la intimidad lo toma de una manera delicada y extremadamente exclusiva, de hecho al empezar mi relación sabía que mi novio había tenido relaciones con su ex novia, y me atormentaba no ser la primera, pero después de este tiempo y de este suceso puedo decir que no veo a mi novio diferente. Fue una decisión que ambos tomamos y a pesar que no fue la correcta, el sigue siendo la misma persona que me ama y que yo amo, y no lo veré diferente por esto.
Creo que esta decisión depende de tu grado de madurez y de ver las cosas. Pero si quieres mi consejo: no lo hagas. Tu intimidad y la de tu pareja en mi opinión es algo delicado y exclusivo, nadie tiene porque entrar ahí. Mi pareja y yo no queriamos reforzar nada, solo fue curiosidad y morbo. Si quieres reforzar tu relación, hay muchas maneras mas sanas de hacerlo (y limpias), como planear un viaje, invitar a cenar, cocinar algo nuevo juntos, una carta, ir a correr, etc… No le des algo tan tuyo y especial a un tercero. Si llega a pasar y te arrepientes, tranquila, dejalo ir; fue una mala experiencia pero no los marca.
Y para sacar de dudas, mi amiga sigue siendo mi amiga, ella no piensa nada, y para mi no cambia nada porque la quiero, obvio no se volvera a repetir. Aparte vive en otra ciudad que nosotros, entonces una ventaja es que no tendremos contacto y evitaremos incomodidades al menos mientras olvidemos esa experiencia.

Tríos sexuales: 5 historias de gente que la pasó mal

«Es algo muy novedoso, es una fuerte fantasía porque es un tema tabú y porque va completamente en contra de ese mandato social», dice Alessandra Rampolla.

«Sin embargo, vivimos en un mundo, en una sociedad que impulsa y pone mucha presión sobre ese particular. Romper con ese dictamen y alejarse de lo tradicional, de una relación monógama, incluso desde la heterosexualidad, de repente cobra un auge interesante. Lo novedoso y lo distinto es lo que es no permitido».

5 experiencias que no salieron como lo desearon

1- Llamar a una amiga

«Mi amiga me pidió que hiciera un trío con su novio», narra el usuario que responde al nombre de Psmpo. «Acepté solo porque a ella le hacía mucha ilusión, pero a medida que nos liábamos tuve la sensación de que estaba presionada por él. Antes de hacer nada, vino a hablar conmigo. Me enunció las reglas básicas: ‘Nada de orales, no me gusta hacerlos’. Al final, resumió: ‘Simplemente no lo hagas demasiado bien, no quiero que piense que hay más chicas por ahí y que empiece a buscar a alguien más'».

Mirá también

«Después de decirme cómo debía hacer que el encuentro fuera deliberada e interesadamente malo, insistió en acordar una serie de palabras clave para decirme cuándo debía retirarme y salir de la situación. A la hora de la verdad, cada vez que él se me acercaba ella le empujaba hacia atrás. No pudo hacer absolutamente nada conmigo».

Trío

2- En mitad del orgasmo

«Una amiga me preguntó en una fiesta si podía acostarse conmigo», relata otra usuaria llamada Jmezie. «Yo también quería, así que se lo dije a mi novio. Estábamos los tres en una fiesta y ella me estaba enviando mensajes desde el otro lado de la habitación. Le dije que él también vendría y estuvo de acuerdo. Nos reunimos los tres en una habitación y nos pusimos manos a la obra. Mi novio estaba muy contento, pero las cosas se pusieron fatal cuando llegué al orgasmo. En mitad del clímax, noté que se iba de la habitación. Tanto es así que continuamos mi amiga y yo sin él. Más tarde, rompimos debido a que no podía soportar la idea de que me lo pasara mejor con la otra chica. Pensó que le gustaría, pero al final quedó hecho polvo».

Mirá también Mirá también

Sexo: 5 mitos sobre los hombres y sus cuerpos

3- Ni se quitó la ropa interior

La historia del usuario Ivesisbanksy es del todo esperpéntica, y algo dolorosa. «Una vez me sentía tan excitado ante la idea de practicar un trío el fin de semana que me masturbé tanto hasta el punto de dejarme el pene irritado. Me sentí muy avergonzado al quitarme la ropa interior», explica. Así, le salió una molesta y fea quemadura «del tamaño de diez centavos» en la punta del glande. Desde entonces, no lo ha vuelto a intentar.

Tríos

4- Se fue con otro

«Mi chico y yo estábamos saliendo con un grupo de personas», narra el usuario Woody29. «Una de las chicas del conjunto comenzó a coquetear con mi novio, cuando en un momento le preguntó si deseaba que tuviéramos un trío». Lo que sucedió no tiene nombre. «Acabaron los dos a lo suyo, él me ignoró completamente. Salí de la habitación y dudo de que se percataran. Me quedé fatal».

5- Hurto exprés

«Comencé a salir con un antiguo amigo de la escuela secundaria», arranca la usuaria DirewolfKhaleesi. «Era conocido por ser un poco salvaje, ya estaba prevenida. A pesar de todo, confiaba en este tipo al 100%. Le pidió a un amigo suyo, que tenía la fama de torpe, si quería unirse. Nos emborrachamos y pasamos un rato genial. El acto en sí mismo estuvo fantástico, aunque fue corto y hacía calor, los tres acabamos disfrutando. A la mañana siguiente, me fui a casa, me bañé y me preparé para 16 horas seguidas de trabajo. Abrí el bolso para sacar un cigarrillo y noté que estaba casi vacío. Sí, el maldito ‘Goofy’ me había robado 300 dólares (casi unos 12 mil pesos)». Mala suerte. Muy mala.

Mirá también Mirá también

Por qué la masturbación infantil es un tabú tan grande

«En el momento de poner en práctica la fantasía, lo que sucede es que muchas veces se adelanten sin dejar el debido tiempo de negociación, y hay muchas cosas que tomar en cuenta. Todas estas fantasías «fuera de la norma» pueden funcionar muy bien si la pareja principal está muy compenetrada, muy abierta, y con muy buena comunicación», adelanta Alessandra.

«Hay que limitar muy específicamente cómo va a ser ese juego, y también negociar, explicar y tener muy claramente delimitado lo que harán con la tercera persona o la pareja con la que van a hacer el intercambio. Todos los que van a participar del trío o de la experiencia swinger tienen que estar absolutamente en la misma página sobre cuáles son las expectativas, las reglas, qué sí y qué no, de qué manera, hasta cuándo. Pero pasa primero por la pareja y después la pareja negocia con el tercero o con la otra pareja. Muy a menudo las personas no se toman el tiempo», añade.

«Tienen una fantasía en común y dicen: “nos emborrachamos y a ver a quien nos levantamos, y más o menos” y ¡no! Porque intercambian con otro o con una pareja que van a tener sus deseos, sus limitaciones, sus sentimientos, expectativas, inclusos se pueden sentir usados, o no cómodos, o con otras expectativas. Y esto hay que tenerlo en cuenta y ser muy cuidadosas con la otra persona o las otras personas. También porque una forma de salvaguardar la relación de pareja principal justamente es prever lo que podría andar mal. Debe haber, por ejemplo, palabras claves que marquen si algo incomoda a alguna de las partes y desean que se suspenda la actividad.

Mirá también Mirá también

¿Hay casos de parejas que se separan en este caso, por hacer un trío, por ejemplo?

Lo que sí se ve muchas veces es que como no han llevado a cabo todas las previas, la gente entra a lo loco a tener la experiencia y se da cuenta sobre la marcha que le da muchos celos en la vida real lo que en la fantasía le parecía fantástico y muy liberador. O que se cohíben, o que les encanta todo pero no esperaban ver esa mirada que «vos pensabas que era tuya» y de repente se la dieron a otra persona y vos dijiste «¡espérate, qué es esto!» Entonces surge mucho problema con los celos, no sentirse a gusto y reclamar después de la situación. Hay que evitar que quede como un recuerdo que genere problemáticas y discusiones a largo plazo.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *