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Trucos para hacer magdalenas

Tanto la belleza como la perfección son relativas, y por supuesto en la pastelería y repostería en general no iba a ser de otro modo. Personalmente me gustan las magdalenas grandotas, reventadas, altas, pero aunque a no todos os pueden resultar ideales, como a la mayoría pienso que sí, os quiero dar algunos consejos para hacer unas magdalenas perfectas.

De todos modos que quede claro que lo hago desde mi propia experiencia y bajo mis gustos, no tengo, como ya sabéis, ningún conocimiento químico que vaya más allá de lo que podemos manejar cualquiera, y menos aún sobre restauración o pastelería, así que todos estos trucos son fruto de la práctica.

Voy a hablar de los cuatro puntos que me parecen más importantes y empiezan desde los ingredientes hasta la conservación una vez que hemos elaborado nuestra receta de magdalenas preferida. Todos estos consejos podéis aplicarlos a cualquier receta por supuesto, os saldrá fenomenal sin apenas esfuerzo.

Ingredientes

  • Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para evitar que la masa se corte en algún momento del batido. Asegúrate de que tienes todos los ingredientes necesarios para elaborar la receta y mantenlos fuera del frigorífico un rato antes de comenzar la elaboración
  • Si la receta no indica nada, utiliza siempre huevos de tamaño M, evitarás de este modo agregar más líquido del necesario.
  • Agrega siempre una pizca de sal a la masa para realzar el sabor, sobretodo si contiene chocolate.
  • Aromatiza la masa con ralladuras, esencias o cacao, por ejemplo, las masas y así con una misma receta tendrás distintas posibilidades. Si deseas añadir cacao en polvo, no tienes más que restar la cantidad que agregues de harina, así la receta seguirá compensada.
  • Las magdalenas de toda la vida se hacen con aceite de oliva, no con otro tipo de grasas, sigue las pautas de nuestras abuelas y pon aceite suave a tus masas, notarás la diferencia en cuanto a sabor, conservación y humedad de la magdalena.
  • Debes usar harina floja, de repostería, contiene menos proteínas y es la más indicada para elaborar masas que fermentan dentro del horno mediante impulsores químicos.
  • La levadura correcta para hacer magdalenas es el impulsor químico, tipo Royal, que reacciona con el calor, durante el horneado.

Masa

  • La masa para unas buenas magdalenas tiene que contener mucho aire por lo que es muy conveniente batirla mucho. Incluso después de agregar la harina se puede dar un batido a toda velocidad de varios minutos para que la mezcla final contenga mucho más aire.
  • Es conveniente dejar reposar la masa en la nevera antes de hornear, ya que así el contraste frío calor hace que suban mucho más. De todos modos si la mezcla contiene mucho aire, este paso tampoco es imprescindible.
  • Podemos colocar la masa, con ayuda de una manga pastelera o un par de cucharas, dentro de moldes rígidos de papel, que podemos encontrar en cualquier tienda, o bien utilizar bandejas especiales que existen para hornear magdalenas. Esto ayudará a que si las blondas que utilizamos no son muy rígidas, no se abran con el peso de la masa./li>
  • Rellena sólo las 3/4 partes de cada molde con masa para evitar que se salga durante el horneado.

Horneado

  • Si te gustan las magdalenas reventadas, con copete, debes precalentar el horno a temperatura muy alta. Normalmente en mi caso lo hago a unos 210º sin aire y con calor arriba abajo. Si queréis utilizar el ventilador recordad bajar 10º la temperatura de lo que indique cualquier receta que hagáis. Una vez precalentado el horno fuerte, las magdalenas se hornean a unos 180º en el nivel dos del horno, o sea, la segunda rendija contando desde abajo.
  • Si por el contrario queremos magdalenas lisas para cubrir o decorar, no tenemos más que hornearlas a temperaturas más bajas, a unos 170º como mucho y quedaran totalmente lisas.
  • Es muy importante que durante el horneado no abráis el horno bajo ningún concepto, ya que con el cambio brusco de temperatura la masa se bajará.
  • Hornea sobre la bandeja de metal de tu horno, no sobre la rejilla, la primera refleja y conserva mejor el calor durante el horneado.

Conservación

  • Una vez horneadas, deja que reposen en el molde unos minutos antes de desmoldarlas para asegurarte de que la miga se asienta.
  • Cuando estén completamente frías, debes conservar las magdalenas en una lata hermética, así evitarás que se pongan duras. Si la receta contiene aceite de oliva se mantendrán más días jugosas.

Espero que todos estos consejos para hacer unas magdalenas perfectas os hayan gustado y sobretodo que os resulten útiles a la hora de ponerlos en práctica. Quizá muchos de vosotros ya los tuvieseis en cuenta, pero para los menos expertos en repostería seguro que son muy interesantes.

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Si sois devotos de las divinas magdalenas habréis peregrinado alguna vez en busca de su Santo Grial: la magdalena perfecta. Se esconde bajo distintas formas, porque cada ser humano tiene una clara y prístina predilección por una especie magdalenera concreta. Blanda y esponjosa o contundente y densa para poder untarla en el café. Plana o con copete. De aceite o de mantequilla. Aunque corre la leyenda urbana de que algunos hincan el diente en cualquier cosa envuelta en una cápsula de papel, la magdalena de 10 sigue siendo una utopía para el común de los mortales.

Menos mal que la ciencia nos puede ayudar un poco en esta cuestión. Porque, sí, cambiando las proporciones de la receta o la temperatura del horno por fin podréis degustar esa entelequia que es la magdalena al gusto de cada cual.

LA GRASA

Ya dispuestos a meternos en harina, empecemos por una de las cuestiones magdaleneras más peliagudas: la grasa que usar. Aunque son mayoría los que se declaran acérrimos amantes del aceite y echan pestes de la pobre mantequilla, la lucha acaba verdaderamente en el barro cuando se trata de elegir oliva vs. girasol. Dejemos claro que ambos aceites vegetales, prensados en frío y consumidos en crudo, tienen ácidos grasos beneficiosos para el organismo así que la predilección por uno u otro se basa en el sabor. Mientras que el de girasol no deja apenas rastro, el de oliva se muestra presente en cada bocado así que optad por una variedad suave.

Existe la creencia de que las magdalenas se han hecho siempre con aceite y que eso de ponerles mantequilla es una frivolidad de afrancesados pusilánimes. Nada más lejos de la verdad, ya que el nombre y la receta provienen de allende los Pirineos y hasta mediados del siglo XX todas las recetas de magdalenas publicadas en español estaban hechas exclusivamente con mantequilla. Así se siguen haciendo tradicionalmente en zonas de España en las que no era común el uso del aceite de oliva pero sí abundaban las vacas, como Cantabria, Asturias y otros lugares de verdes pastos.

Pero vamos a lo que vamos. ¿Cómo funciona la ciencia de las magdalenas? ¿Por qué suben en el horno? Las magdalenas son básicamente una especie de bizcocho pequeño cuya estructura se forma gracias a las proteínas del huevo, la harina de trigo y burbujas de aire. El azúcar y la grasa, los otros dos componentes principales, además de dar sabor impiden el desarrollo del gluten de la harina en cadenas de proteínas correosas, aligerando el resultado. Digamos que el huevo y la harina aportan el cuerpo firme y la grasa y el azúcar lo debilitan haciéndolo mullido y sabroso.

EL IMPULSOR

La miga mullida y esponjosa se debe a burbujas de gas que intentan escapar de la masa, levantándola hacia arriba, y que quedan atrapadas o dejan huecos en el armazón de la masa. Antes de que existieran las levaduras químicas, esas burbujas había que meterlas a la fuerza dentro de la masa mediante un batido enérgico y prolongado de los huevos con el azúcar. Actualmente también existe esa fase inicial pero es más corta gracias a las varillas eléctricas (loado sea quien las inventó) y a la ayuda de los polvos de hornear, leudantes, levaduras químicas o Royal, para que me entendáis.

Éste consiste en unos polvos mezcla de una base alcalina y un ácido que reaccionan entre sí, generando burbujas de gas en la masa y aumentando el tamaño de las que ya había. Normalmente son de doble acción y liberan parte del gas al mezclarse con líquidos y el resto al ser sometidos a la acción del calor, o sea, en el horno.

De modo que para que las magdalenas suban mucho y tengan un copete de agárrate el moño hace falta a) batir con energía durante varios minutos los huevos con el azúcar hasta conseguir una masa esponjosa y de color claro, b) añadir levadura química mezclada con la harina, y c) crear un choque térmico dentro del horno que anime el asunto lo más rápido posible. Si queréis una maxi-reacción se puede enfriar la masa en la nevera durante un par de horas y poner el horno más fuerte (220 ºC) durante los 5 primeros minutos de cocción. Si al revés, os gustan más planas, probad a poner el horno sólo a 170-180 ºC con un tiempo un poco más largo.

HUEVO, HARINA Y DEMÁS PARIENTES

En cuanto al resto de ingredientes, el huevo –con su 75% de humedad–, puede aportar toda la necesaria en la receta o sólo parte de ella. Por eso hay versiones de magdalenas que sólo tienen huevos, otras huevos y leche o incluso otros líquidos como yogur o zumo. De modo que si no tenéis muchos huevos a mano podéis usar sólo uno por docena de magdalenas y sustituir cada huevo faltante por 50 ml de leche. O no usar nada de leche y poner un huevo más.

La harina puede ser normal o de repostería (baja en proteínas para evitar la formación de gluten), pero no de la bizcochona, que contiene parte de levadura química. Es recomendable tamizarla con un tamiz o un colador, para que no se formen grumos que impidan el sagrado deber de las burbujitas de aire.

Si deseáis una magdalena húmeda y más densa, disminuid la cantidad de harina y levadura a la mitad. En lo que respecta a la grasa, es el ingrediente que “reblandece” la estructura de la magdalena y si usamos demasiada puede provocar que no se sostenga. 100 ml de aceite vegetal son equivalentes a 120 g de mantequilla derretida.

De modo que aquí tenéis las bases para hacer la magdalena de vuestros sueños: húmeda, seca, alta o baja. Para el tema logístico os hará falta un molde con cavidades para cupcakes o magdalenas (metal o silicona) en el que insertar las cápsulas de papel. Estas últimas, blancas y sencillotas, se venden en cualquier supermercado. También os valen las flaneras individuales o los moldes metálicos desechables.

Jugad con las proporciones de la receta estándar según las indicaciones previas y no os olvidéis, por lo que más queráis, de guardar los frutos en un recipiente hermético. No vaya a ser que después de todo el currazo se os queden más duras que la pata de un santo.

MAGDALENAS CLÁSICAS

Dificultad

La M con la A, MA (de magdalena).

Ingredientes

Para 12 magdalenas

  • 3 huevos medianos
  • 110 g de azúcar
  • 180 g de harina de trigo
  • 9 g (una cucharadita bien colmada) de levadura química o Royal
  • Una pizca de sal
  • 100 ml de aceite de oliva suave, girasol o 120 g de mantequilla derretida
  • 50 ml de leche
  • Azúcar para decorar

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.

  2. Batir los huevos y el azúcar con unas varillas eléctricas durante 3 o 4 minutos, hasta que la mezcla espume y coja un color claro.

  3. Tamizar la harina junto con la levadura química y la sal. Añadirla a los huevos en tres veces, batiendo bien después de cada adición.

  4. Agregar el aceite o la mantequilla (derretida y templada) y la leche, y batir hasta conseguir una masa homogénea.

  5. Repartir las cápsulas de papel en los huecos del molde o las flaneras. Llenar con la masa cada cápsula hasta tres cuartas partes de su capacidad con la ayuda de una cuchara de helado o dos cucharas grandes.

  6. Poner encima y en el centro de cada magdalena un poco de azúcar para conseguir la costra crujiente.

  7. Meter los moldes al horno y cocer unos 15 minutos. No abrir la puerta del horno durante la cocción.

  8. Sacar las magdalenas, enfriar y comer.

¿Has tenido problemas preparando esta receta o cualquier otra de El Comidista? Escribe a la Defensora del Cocinero: [email protected]

  • CATEGORÍA: Postre
  • TIEMPO DE PREPARACIÓN: 30 minutos
  • NUMERO DE RACIONES: 12 Raciones
  • DIFICULTAD: Baja

Debo reconocer que tengo obsesión por las recetas de magdalenas. Hubo un tiempo que como mínimo hacía una receta por semana probando y variando cantidades de ingredientes, así como temperaturas de horno, posición de la bandeja, reposado de masas etc. En casa ya no sabían muy bien qué decir o con que receta quedarse ya que el moño les daba lo mismo, sólo observaban su esponjosidad y sabor.

El caso es que probando (quizá demasiadas veces) he llegado a un punto en el que me puedo sentir satisfecha, que no quiere decir que no siga intentando mejorar para conseguir un buen “copete” o “moño” típico de las magdalenas de pastelería. Usando las mismas técnicas no siempre consigo el mismo resultado, o al menos el que desearía.

Aporto los trucos que considero importantes para que suban bien, ya que creo que esto es lo que importa y no en sí el tipo de ingredientes que tenga la receta ya que en mi humilde experiencia no importa para que el copete sea mayor o menor.

Con los ingredientes que os pongo salen una docena de magdalenas. La receta os la digo tal cual la elaboro. Os aseguro que si hacéis todos los pasos es imposible que salga mal.

Ingredientes:

. 175 g de harina
. 125 g de azúcar
. 125 g de aceite de girasol o de oliva muy suave
. 125 g de huevos
. 1/2 sobre levadura química (Royal, Vahiné…)
. Ralladura de un limón o esencias al gusto (vainilla, naranja…)

Preparación:

Separamos yemas de claras.

Montamos las claras con ayuda de la batidora de varillas. A medio montar, echamos una parte del azúcar. Reservamos.

Unimos las yemas con el resto del azúcar y montamos con la batidora hasta que blanqueen y doblen su volumen. Este batido debe durar un mínimo de 15 minutos para que quede bien. Lo haremos en un bol que estará al baño maría. Vereis la diferencia del montado con este método; subirán más rápido y doblarán mucho mejor de tamaño.

Hecho esto añadimos la ralladura de limón o la esencia elegida y batimos para mezclar bien.
Ahora añadimos el aceite en forma de hilo sin dejar de batir.

Mezclamos la harina con la levadura y tamizamos. La añadimos en tres veces y mezclamos siempre con movimientos suaves y envolvente de abajo hacia arriba.

Por último añadimos las claras suavemente tambíen y con movimientos de abajo hacia arriba.

Tapamos con film transparente y metemos en la nevera un mínimo de 30′. Yo prefiero si hago por la tarde dejar la masa hasta el día siguiente. Y si no, varias horas.

Una vez reposada la masa le damos un último batido muy rápido y precalentamos el horno fuerte a 220º con posición arriba-abajo sin aire.

Rellenamos los moldes unas tres cuartas partes. Como veis utilizo moldes de papel o silicona dentro de una bandeja de teflón. De esta forma no se deforman ni se abren y suben mejor.

Podéis adornar como mejor os parezca aunque he comprobado que cuantos más ingredientes se añadan a la masa o por encima, menos suben las magdalenas.

Metemos las magdalenas al horno en la posición central, bajamos la temperatura a 170º y ponemos calor sólo en la parte de abajo durante los primeros 15′. Pasado este tiempo ponemos calor también en la parte de arriba durante 5′ más o hasta que veamos que están, esto dependerá de cada horno.

Si hiciésemos más cantidad de masa y necesitáramos más hornadas, la masa permanecerá en la nevera entre una y otra.

13 secretos para que tus magdalenas queden perfectas

Nuestras abuelas llevan bordando esta receta desde tiempo inmemoriales. Hacer magdalenas caseras resulta delicioso… Y aunque es muy sencillo, la magdalena perfecta, llena de sabor, esponjosa, con un bonito copete… tiene su secretillos. 13 secretos para que tus magdalenas queden perfectas

1. Equilibrio entre ingredientes húmedos y secos

La regla de oro a la hora de hacer magdalenas es respetar el equilibrio entre los ingredientes húmedos y secos. Quedarte corto con los sólidos dará lugar a magdalenas que no crecen a lo alto sino a lo ancho o que se quedan pegadas a la cápsula de papel. Quedarte corto de líquidos, por el contrario dará lugar a magdalenas mazacote poco esponjosas. Sigue las indicaciones de la receta que vayas a preparar y ten en cuenta esta regla de oro a la hora de hacer cualquier variación. Por ejemplo, si quieres introducir cacao en polvo en tu receta, resta esa cantidad de la harina. En general, se suelen utilizar huevos de tamaño M… tenlo en cuenta. Si empleas huevos demasiado gordos podrías estar incorporando más líquido del necesario, o viceversa.

2. Harina de repostería

Emplea harina floja, de repostería… nunca harina de fuerza (la que se utiliza para hacer pan y otras recetas de masas que deben fermentar). La harina de repostería tiene menos proteínas y esto ayuda a que las magdalenas queden esponjosas.

3. Ingredientes a temperatura ambiente

Intenta sacar del frigorífico un par de horas antes aquellos ingredientes que sean de la nevera, como los huevos. Todos los ingredientes deben estar a la misma temperatura, a ser posible temperatura ambiente, para evitar que la masa se corte. Un truco muy útil para trabajar la masa es hacerlo sobre un bol caliente. ¿Cómo lograrlo? Muy fácil, llena el bol de agua y caliente en el microondas y deja reposar 5 minutos. Luego, tira el agua y seca perfectamente el bol.

4. Tamiza la harina

Tamizar la harina no es más que pasarla por un tamiz, un colador de trama fina o un cedazo. Esto eliminará todos los posibles grumos que tenga y ayudará a que quede más liviana y aireada… lo que a su vez ayudará a la hora de que entre aire en la masa… para lograr unas magdalenas esponjosas.

5. Aceite

Deja la mantequilla para otras recetas de repostería en las que sí es imprescindible, como los croisants o los brioches. Las magdalenas se elaboran con aceite. Con aceite de oliva o de girasol, ya depende de ti… en función de que te gusten con más sabor o más suaves.

6. ¿Sal? Si, una pizca

Que no cunda el pánico… añadir sal a tus magdalenas no las convertirá en una receta salada, pero sí conseguirá realzar su sabor. Eso sí, una pizca, ¿eh?

7. Dale sabor a tus magdalenas

Conseguir unas magdalenas super esponjosas y con un estupendo copete no debe hacerte olvidar que también deben estar ricas y tener buen sabor. Aromatízalas con chocolate, esencia de vainilla, de azahar, ralladura de limón o naranja… u otros sabores. Lo único que debes tener en cuenta al añadir otro ingrediente es no romper el equilibrio entre secos y húmedos.

8. Levadura

Antiguamente no existía la levadura y ya hacían magdalenas y bizcochos. Entonces debían trabajar mucho más la masa, batirla mucho más para que el resultado fuera esponjosos. Pero hoy, no te olvides de usar la levadura para un resultado perfecto. La levadura que debes usar es la llamada levadura química, que reacciona con el calor.

9. Masa bien batida y esponjosa

No dejes en manos de la levadura toda la responsabilidad de que la masa de tus magdalenas quede esponjosa. Para que eso ocurra la masa debe tener aire dentro. Desde luego, la levadura hará su trabajo formando gas y burbujas… pero es necesario que batas con unas varillas (a mano o eléctricas) el huevo con el azúcar para formar una masa esponjosa y con aire dentro.

10. Enfría la masa

Buena parte del secreto de esas magdalenas esponjosas y con un copete fantástico con las que todos soñamos cuando nos aventuramos con su receta está en crear un choque térmico con la masa y en el horneado… dado que la levadura reacciona con el calor. Por eso, un excelente truco es enfriar la masa de las magdalenas cuando ya esté lista, metiéndola en la nevera durante un mínimo de 30 minutos y un máximo de dos horas.

11. Horno muy caliente

Tus magdalenas subirán en un copete magnífico si se crea un choque término durante su elaboración. Y para eso, además de enfriar previamente la masa, es muy importante que el horno esté muy caliente. Precalienta el horno a máxima potencia y, cuando metas las magdalenas, bájalo a 220°C.

12. No llenes los moldes hasta arriba

Deja como mínimo un dedo vacío al rellenar los moldes para magdalenas con la masa. Si te pasas, te arriesgas a que la masa se desborde como si de un volcán en erupción se tratara.

13. No abras la puerta

Si, ya sabemos que la tentación de abrir la puerta del horno para comprobar de primera mano lo bien que huelen tus magdalenas es grande…. Pero, ¡no lo hagas!. Te arriesgas a que se bajen tan rápido como los saltadores de trampolín.

A la receta clásica de las magdalenas, le hemos añadido unas cerezas, lo que la convierte en una propuesta aún más golosa. La receta para la masa es muy similar a la del bizcocho, pero en este caso el secreto radica en batir la masa a conciencia para que queden bien esponjosas y en la temperatura del horno, ya que el golpe de calor inicial es la clave para que suban con rapidez. Sírvelas en el postre, el desayuno, la merienda…

Magdalenas de cerezas (Cherry muffins)

Ingredientes

> 250 g de cerezas

> 250 g de harina

> 200 g de azúcar

> 1 yogur (125 ml)

> 1 vasito de aceite de oliva suave

> 1/2 sobre de levadura

> 3 huevos (a temperatura ambiente)

En menos de una hora

Preparación

1. Para preparar la masa, primero hay que batir los huevos, que deben estar a temperatura ambiente, con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y haya casi triplicado el volumen.

2. A continuación, mezcla con el yogur y el aceite de oliva suave. Añade la harina, previamente tamizada y la levadura. Incorpora finalmente las cerezas, previamente lavadas y deshuesadas.

3. Una vez la masa esté lista, déjala reposar en la nevera durante 1 hora para asegurar que las magdalenas suban.

4. Rellena los moldes con la masa hasta llenar dos tercios de su capacidad e introduce durante 20-30 minutos en el horno precalentado a 180 ºC (encendido solo por abajo).

5. Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla.

Ficha técnica

Dificultad: media

Tiempo: 45 minutos

Raciones: 4

Aporte calórico: 685 cal

Trucos para hacer magdalenas caseras

Ya sea por su esponjosidad, por su textura o por su sabor, por lo que sea, pero las magdalenas conquistan a su paso. Existen auténticos seguidores de este manjar dulce. Si eres uno de ellos, no te culpamos. Te comprendemos. A nosotros nos encanta hacer magdalenas en casa y en La Plaza de DIA tenemos todos los ingredientes necesarios para triunfar con esta receta. A lo largo de este artículo vamos a darte los trucos necesarios para hacer magdalenas caseras perfectas.

1. Mezcla de ingredientes

Es muy importante hacer caso a la ciencia y lograr un equilibrio entre los ingredientes húmedos y secos. ¿Por qué? Mira, si te faltan secos tus magdalenas no crecerán a lo alto, lo harán a lo largo. Puede que incluso se te queden pegadas al papel. ¿Y si te faltan líquidos? Entonces conseguirás un dulce demasiado espeso y seco. Imagina que quieres ponerles un poco de cacao en polvo. ¿Qué haremos? Quitar esa cantidad de la harina. Como consejo, utiliza huevos tamaño M –los encuentras en La Plaza de DIA– y así evitarás un exceso de líquido del huevo.

2. Temperatura de los ingredientes

Con relativa facilidad la masa se puede cortar durante el batido. Para evitar esto lo recomendable es trabajar con ingredientes a temperatura ambiente. Antes de comenzar con la receta prepara todo lo que necesites y deja que pierda frío lo que haya estado en la nevera. Como truco, es recomendable trabajar la masa en un bol caliente. Puedes calentar un bol con agua en el microondas, dejar reposar, tirar el agua y secar. ¡Listo!

3. Tipo de harina

La mejor harina para hacer magdalenas es la floja, de repostería. Olvídate de la harina de fuerza, la que se utiliza para hacer pan o masas que necesiten fermentación. Este tipo de harina, la de repostería, tiene menos proteínas y funcionan mejor para hacer los postres con el calor del horno. A su vez es útil tamizar la harina para eliminar posibles grumos. Ya lo sabes, cuando vayas a La Plaza de DIA acude al estante de las harinas.

4. Grasa a emplear

Aunque hasta mediados del siglo XX lo habitual era encontrarnos con magdalenas elaboradas con mantequilla, lo cierto es que la tendencia desde hace años es utilizar aceite. ¿De oliva o de girasol? Ambos son beneficiosos para el organismo y ya es cuestión de gustos. El de oliva deja un sabor más intenso y el de girasol apenas deja rastro. Si optas por el de oliva, elige uno suave. En La Plaza de DIA tienes multitud de opciones.

5. Masa esponjosa

La esponjosidad es clave a la hora de hacer magdalenas caseras. Lo ideal es que la masa contenga mucho aire y esto se consigue batiendo mucho. Utiliza levadura química para la fermentación, es la que funciona mejor con el calor. La masa deberá reposar en nevera, el contraste frío calor hará que suba más en el horno.

¿Algún consejo más?

El horno debe estar muy caliente para hacer las magdalenas. Precalienta al máximo y baja luego a 220 grados centígrados cuando introduzcas la masa. Los moldes no se llenan hasta arriba, debes dejar el relleno como a un dedo del borde. Para finalizar, aromatiza tu masa para darle sabor. Puedes hacerlo con esencia de vainilla, chocolate o ralladura de limón o naranja.

Cómo hacer que suban las magdalenas: el truco definitivo

Tengo síndrome de abstinencia. De MAGDALENAS.

Una de las ventajas que tiene Madrid sobre París es que en España TENGO HORNO. Me he pasado todo el mes haciendo magdalenas como una esclava. Con la última hornada, me he emocionado tanto con lo que han crecido y lo bonitas que estaban que les he tenido que hacer un reportaje fotográfico. Y es que al fin he encontrado los trucos definitivos para que las magdalenas tengan copete (o gorrito, barretina o como queráis llamarlo).

Receta de magdalenas de chocolate (12 magdalenas aprox.):

185gr. de azúcar blanco

185gr. de harina

Una cucharada sopera de extracto de vainilla

3 cucharadas soperas de cacao en polvo (Cola Cao, vaya)

Una cucharada sopera de levadura (Yo uso esta de Royal).

Un pellizco de sal

3 huevos medianos (ó 2 XL)

1/3 de una barra de mantequilla a temperatura ambiente (o 2 cucharadas soperas de aceite)

3 cucharadas soperas de leche

Media tableta de tu chocolate favorito rallada (con rallador, como el queso)

Pasos a seguir:

  1. Bate los huevos hasta que espumen.
  2. Mezcla todos los ingredientes líquidos por un lado y los secos por otro.
  3. Júntalos.
  4. Mezcla hasta conseguir una masa homogénea.
  5. Cuando tu padre te pregunte si estás haciendo magdalenas otra vez, dile que no, que pescado al horno, sarcásticamente. (Este paso es fundamental).
  6. Deja reposar la mezcla en la nevera por lo menos una hora.
  7. Calienta el horno a 240º y bájalo a 210º cuando metas los bollos. (Esta temperatura es orientativa, depende de cada horno).
  8. Mientras se calienta el horno rellena unos moldes de papel, previamente colocados en un molde rígido, con la masa. Si te sobra tiempo vuelve a meter los moldes llenos en la nevera.
  9. Una vez las futuras magdalenas estén dentro, no abras la puerta del horno JAMÁS.
  10. Hornea durante 18 minutos aproximadamente. (Para comprobar si están hechas, pincha una de las magdalenas con un pincho metálico, acuchíllalas, si sale limpio ya están).
  11. Cuando las magdalenas estén listas, sácalas y diles con cariño «Bienvenidas al mundo, pequeñas». (Esto, imprescindibilísimo, no sé si me explico).

El truco para que las magdalenas suban mucho es el cambio de temperatura de la nevera al horno. Los pasos del 6 al 11 son fundamentales. Hay que tener cuidado de que no se quemen o se sequen por tenerlas tanto tiempo ahí dentro pero con lo del pinchito lo veis rápido. Como consejo respecto a esto, yo os diría que comprobaseis cómo va la cosa a los 15-16 minutos.

Por favor, si estáis leyendo esto, hacedme caso y traedme un tupper lleno de magdalenas. Tened compasión.

Cómo hacer magdalenas caseras

Hacer magdalenas caseras es una de las cosas que más me gusta y me relaja. Esponjosas, dulces y fáciles de preparar, tienen el tamaño justo para darse un capricho dulce a cualquier hora o para obsequiarlas a nuestros seres queridos. Empezar el día con una de estas delicias o disfrutar de ellas junto a un café a media tarde no tiene precio, ¿verdad? Por eso, en esta receta te voy a enseñar cómo hacer unas magdalenas caseras esponjosas, ligeras y riquísimas.

Aunque desde hace unos años estén triunfando los espectaculares cupcakes, lo cierto es que la sencillez de las magdalenas nunca ha pasado de moda. Para elaborar esta entrada he usado una receta de magdalenas tradicional, hechas con aceite de oliva y un ligero toque de limón. No son necesarios más ingredientes para conseguir unas piezas de bollería de sabor delicioso y textura muy tierna.

Seguro que alguna vez te has preguntado cómo hacer magdalenas caseras paso a paso. Pues bien, estas en el lugar adecuado, pues voy a explicártelo de manera detallada y con unos cuantos trucos para que te salgan perfectas y voy a compartir contigo esta receta de magdalenas esponjosas que tan buen resultado me suele dar.

Utensilios para preparar magdalenas caseras

  • Moldes de papel para magdalenas (cápsulas, pirotines, capacillos… como los quieras denominar)
  • Un molde con cavidades como los usados para los cupcakes (o unas flaneras individuales)
  • Un robot de cocina o batidor eléctrico de varillas
  • Una espátula
  • Un rallador

¿Cómo hacer magdalenas caseras? Ingredientes para 23 unidades aproximadamente

  • 3 huevos M
  • 200 g de azúcar blanco (y otro poco más para espolvorear por encima)
  • 200 ml de aceite de oliva de sabor suave (por ejemplo uno de 0,4º)
  • 250 ml de leche entera
  • 350 g de harina todo uso
  • 1 sobre de levadura química o polvos de hornear (equivalente a 16 g)
  • 1 limón (su ralladura)
  • 1 pellizco de sal

Ingredientes para hacer magdalenas caseras

Cómo hacer magdalenas caseras y esponjosas paso a paso

  1. Ralla la piel del limón, después de haberlo lavado bien. Acuérdate de rallar solo la parte amarilla, pues la blanca tiende a amargar.
  2. Bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla aumente de volumen y tome un color amarillo pálido. Este gesto permite incorporar aire a la masa y es uno de los secretos para hacer magdalenas muy esponjosas. Si usas un robot de cocina o unas varillas eléctricas queda mejor.
  3. Agrega el aceite, la leche y la ralladura de limón. Vuelve a batir unos segundos hasta que la mezcla sea homogénea.
  4. Ahora toca tamizar la harina junto con la levadura y la sal. Añade estos ingredientes a la masa. Mézclalos realizando movimientos envolventes con una espátula, de arriba a abajo. Para evitar la formación de grumos es mejor que los añadas en 2 o 3 veces. Tamizar los ingredientes secos es importante, pues ayuda a incorporar aire a la masa y a que las magdalenas esponjen durante el horneado.
  5. Aún no te he indicado que precalientes el horno porque no vas a cocinar las magdalenas inmediatamente. Lo que ahora toca es dejar reposar la masa durante al menos 1 hora en la nevera. Si puedes tenerla más, mucho mejor.
  6. Un rato antes de que finalice el tiempo de reposo, precalienta el horno a 230 ºC con calor arriba y abajo.
  7. Saca la masa de la nevera. Verás que la textura de la masa ha engordado; ahora parece más espesa.
  8. Coloca las cápsulas de papel en la bandeja y rellénalas con la masa hasta 2/3 de su capacidad como mucho. Tendrás para hacer 2 tandas de magdalenas.
  9. Para darle un toque casero y crujiente, espolvorea un poco de azúcar sobre la superficie de cada magdalena. No te pases, pues demasiada azúcar impedirá que la magdalena suba bien al hornearla.
  10. Mete la masa en el horno y, en ese momento, baja la temperatura a 200 ºC. Con este truco conseguirás que la masa se hinche rápidamente por efecto del calor.
  11. Hornea las magdalenas durante unos 15 o 20 minutos, dependiendo del tamaño de las cápsulas y de la potencia de tu horno.
  12. Pasado el tiempo de horneado comprueba que las magdalenas caseras están hechas. Introduce un palillo en una de ellas y, si sale limpio, están listas. Deja enfriar la bandeja unos minutos y, cuando ya no queme, traslada las magdalenas a una rejilla para que se terminen de enfriar ahí.

Batir los huevos para hacer las magdalenas Añadir la leche y el aceite a la masa Tamizar y mezclar la harina Rellenar los moldes con la masa de las magdalenas Y hornear las magdalenas caseras

Trucos y consejos para hacer magdalenas caseras y esponjosas

  • Disponer cada cápsula de papel en un molde más rígido es un truco excelente para que el papel no se abra y queden más altas. Si no tienes de un molde como el de la foto se pueden utilizar unas flaneras individuales o, incluso, moldes de silicona. En último caso, coloca 2 o 3 cápsulas juntas por cada magdalena, aunque lo cierto es que esta solución no funciona tan bien.
  • Como te comentaba más arriba, el tiempo de reposo de la masa es importante. Como mínimo la deberías refrigerar durante 1 hora, aunque lo ideal es que estuviera 3 horas en la nevera antes de hornearla. El contraste de la masa fría con el fuerte calor del horno hace que esta suba y nos queden esas magdalenas con copete alto que tanto nos gustan.
  • Si al agregar la harina a la masa ves que se forman grumos, se puede batir ligeramente a velocidad baja. Es importante que la masa tenga un aspecto uniforme para que salgan unas magdalenas perfectas. No obstante, no conviene que te pases con el batido de la masa, pues esto puede provocar que las magdalenas queden algo duras. Esta norma es aplicable, en general, a todas las masas de bizcochos.
  • El tiempo de horneado es aproximado: entre 15 y 20 minutos. No abras el horno antes de que hayan transcurrido unos 12 minutos, pues las magdalenas podrían bajarse. Por otro lado, ten cuidado de no pasarte de cocción, pues quedarían algo secas. Si la primera vez que las haces no quedan perfectas, seguro que a la segunda, sí.
  • ¿Sabes por qué hay que dejar enfriar las magdalenas sobre una rejilla y no sobre la mesa directamente? Pues porque con el calor remanente de cada magdalena la humedad tiende a condensarse en su base y puede hacer que las cápsulas se desprendan de la misma.
  • Asimismo te recomiendo que utilices unas cápsulas de calidad y que sean resistentes a la grasa.
  • Las magdalenas caseras aguantan perfectamente durante 4 o 5 días si las conservamos en una bolsa bien cerrada o un recipiente metálico o de cristal con tapa. Eso sí, guárdalas cuando estén completamente frías. Si lo haces cuando aún guardan algo de calor, se acabará condensando humedad en el interior del recipiente.
  • Es importante seguir la regla de no llenar los moldes hasta el borde, pues durante el horneado la masa se desbordaría y las magdalenas no quedarían bonitas.

Unas magdalenas muy esponjosas que enamoran

Variaciones de esta receta para hacer magdalenas caseras

La que te he explicado es la receta tradicional, con la que conseguimos el sabor de las típicas magdalenas de pueblo. No hace falta añadir mucho más para que estén buenísimas. De todas formas, si quieres darle un toque diferente, aquí te dejo algunas ideas para hacer magdalenas fáciles.

  • Si en lugar de ralladura de limón le quieres añadir naranja, perfecto. Seguirán conservando ese ligero aroma cítrico que las hace tan especiales.
  • Los cítricos combinan fenomenal con el agua de azahar. Si tienes por casa, agrega una cucharada a la masa para magdalenas y verás qué olor tan rico.
  • Puedes sustituir el limón por otros aromas. Un toque de canela o de vainilla también les queda muy bien y no pierden su esencia tradicional.
  • ¿Te gusta el chocolate? Pues resta unos 30 g de harina y añade esa misma cantidad de cacao en polvo sin azúcar. En ese caso no sería necesario añadir ningún aroma más. Si buscas más intensidad de sabor, aquí tienes mi receta de magdalenas de chocolate con pepitas explicada paso a paso.
  • Están más ricas si utilizamos leche entera pero si quieres reducir su aporte calórico, pueden elaborarse con leche semidesnatada, aunque yo no lo recomiendo. Si te vas a comer una magdalena, que sea una bien rica.
  • A mí me gustan más las magdalenas con aceite de oliva, pero se puede sustituir parte o todo el aceite por uno de girasol u otro aceite vegetal que te guste usar.
  • Esta receta no admite que sustituyas la levadura química por bicarbonato o sobres de gaseosa, pues debe reposar antes de ser horneada. El bicarbonato o esos sobrecitos que hay mezclar entre sí son impulsores que comienzan a actuar nada más echarlos a la masa y su efecto se perdería durante el tiempo de reposo en la nevera.

¿Eres de los que piensa que los cupcakes son simples magdalenas decoradas? Pues no es así exactamente. Echa un vistazo a mi diccionario de cocinar para ver cuáles son las diferencias entre cupcakes, muffins y magdalenas. Y como hacer magdalenas caseras es algo que me encanta, tengo unas cuantas recetas en el blog. No te pierdas mis magdalenas de leche condensada, estos ricos muffins de plátano y nueces, estos preciosos mini muffins de arándanos o estas magdalenas sin huevo de chocolate.

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