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Volver de vacaciones

10 consejos para volver al trabajo con éxito después de las vacaciones

Comienza un nuevo día. Tazón de café en mano, enciendes el computador y comienza todo de nuevo. Correos por leer y contestar. Tareas y proyectos pendientes esperan por ti. Cierras los ojos y recuerdas que ayer estabas disfrutando tu viaje, pero todo se desvanece de golpe.

La vuelta a la rutina

La sensación puede abrumar a cualquiera. La vuelta a la rutina es una situación cada vez más frecuente e incluso se habla del síndrome post-vacacional, una situación transitoria que se manifiesta con síntomas como fatiga, somnolencia, dolores musculares, falta de concentración en los primeros días de incorporación al trabajo.

Según un artículo de la psiquiatra Carolina Labbé, publicado por el Centro Médico Cetep, especializado en salud mental, “psicológicamente se observa también nerviosismo, tristeza, ideas de ruina e irritabilidad, etc.

Síndrome post-vacacional

En general, son pocas las personas que regresan al trabajo con energías y ganas de retomar la cotidiana jornada laboral. Cuando se dan estos síntomas, se suele decir que son víctimas del síndrome post-vacacional, que afecta en su mayoría a los adultos jóvenes entre 25 y 40 años”.

Las principales clasificaciones internacionales no han aceptado este síndrome como una enfermedad, pero se le está dando cada vez mayor importancia. Para algunos autores es simplemente una situación transitoria. Sin embargo, Robert Half recomienda 10 consejos para que la vuelta a la rutina después de unas merecidas vacaciones pase de ser una experiencia traumática a una transición exitosa.

Revisa la lista:

1. Evita un aterrizaje forzoso

Volver al trabajo inmediatamente después de que terminen tus vacaciones suele ser una idea frecuente entre quienes desean aprovechar al máximo el período estival. Sin embargo, no es una decisión recomendable para el regreso a la vida laboral.

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Planifica regresar a casa al menos un día antes. Tendrás tiempo para dormir y reponerte físicamente de un largo viaje, para deshacer las maletas y ordenar tu equipaje, organizar las tareas domésticas e incluso hacer algunas compras para enfrentar la primera semana en casa.

2. Organiza tu primer día

Dedícale tiempo el día anterior a pensar en las cosas que deberás hacer en tu trabajo. Ordena tus pensamientos y arma una lista de temas por resolver antes siquiera de llegar a la oficina. Eso contribuye a sentirse más preparado y organizado al momento de llegar a tu lugar de trabajo.

3. Llega más temprano a la oficina

Para quien viene llegando de vacaciones puede parecer una locura, pero considéralo. Además de tener al factor tiempo de tu lado, podrás evitar los tacos y la prisa que generan mayor ansiedad en tu primer día de trabajo.

Otro beneficio de madrugar es llegar a la oficina antes que los demás y reincorporarte en un ambiente más relajado y tranquilo, lo que te permitirá poner cosas en orden e incluso tomar un café relajado.

4. Prioriza tus tareas en el trabajo

Basándote en la lista que ya has pensado previamente, planifica qué y cómo vas a ejecutar tus tareas en tu primer día de trabajo. Organiza todo por orden de prioridad. Si hay asuntos pendientes que no fueron terminados antes de salir de vacaciones, la idea es comenzar por eso.

Luego, es recomendable ir resolviendo cosas pequeñas primero y, en la medida de lo posible, evita agendar reuniones y asumir temas nuevos de inmediato. Eso permitirá ir tomando ritmo de manera paulatina, con un control de los tiempos para ganar confianza y evitar sentirse agobiado en tu primer día.

5. Organiza tu correo con sensatez

Pretender responder todos los mensajes de correo electrónico de una sola vez es una excelente intención. Sin embargo, es poco probable lograrlo teniendo tantas otros pendientes sobre tu escritorio.
Lo primero que se recomienda hacer es asumir que no todos requerirán una respuesta inmediata y otros tantos podrán considerarse como mensajes no deseados.

Con esa lógica, el siguiente paso es establecer un orden de prioridad para todos los mensajes. Finalmente, responde primero los correos cuyos asuntos sean más urgentes y termina con los menos relevantes.

6. Establece descansos cortos en tu agenda

Aunque planifiques, siempre habrá imponderables y situaciones inesperadas. Ante estas posibles situaciones, es bueno que consideres previamente algunos tiempos libres, ya sea para descansar o para dedicarlos a los imprevistos.

7. Reencuéntrate con el equipo de trabajo

Los primeros días después de las vacaciones son ideales para conversar, compartir las experiencias que han tenido los que salieron y enterarte de lo que ha ocurrido durante tu ausencia.

Sin quitarle tiempo a las horas productivas, piensa en almorzar con compañeros u organizar una breve salida después de la jornada. Además de hacer más liviano el regreso a tus funciones, genera un ambiente positivo en el clima de la organización.

8. Adopta una nueva mirada

Las vacaciones son una excelente oportunidad para ver los problemas con otra perspectiva. Con el relajo que brindan, permiten tener la frescura mental para abordar un tema o problema pendiente y encontrar una solución creativa y eficiente.

9. Fíjate nuevos objetivos

Si durante las vacaciones estuviste pensando en nuevos retos y metas, la vuelta al trabajo es un excelente momento para dar el primer paso. Al volver al trabajo, podrás aprovechar el descanso estival para encontrar la motivación que necesitas para hacer algún curso u otro tipo de especialización que te hayas propuesto.

10. Dedícale tiempo al ocio

Durante el año también hay tiempo para hacer lo que nos gusta. Practica algún deporte, organiza encuentros sociales con tus amigos o simplemente quédate en casa disfrutando un buen libro o tu serie favorita. Puedes también empezar a pensar en tu nuevo viaje y ya programar tus vacaciones y trabajar para el logro de ese objetivo.

Seguir estos consejos te permitirá afrontar el regreso a la rutina laboral con mejor disposición, mayor empoderamiento de tu tiempo y organización para ejecutar las tareas propias de tu trabajo. Herramientas fundamentales para tener la situación controlada y apuntar al éxito en la gestión de un período crítico que afecta miles de chilenas y chilenos.

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5 consejos para volver al trabajo motivada después de vacaciones

Pasamos todo el año esperando a que llegue el verano para poder disfrutar de nuestra familia, amigos, pareja, tiempo libre… ¿A quién no le gusta tener tiempo para hacer algo con lo que realmente disfrutar? Despertarse por la mañana con miles de planes, tomar el sol, relajarse… Pero como ya sabrás, todo tiene un final y es entonces cuando debemos prepararnos para de nuevo comenzar nuestra rutina y recuperar las ganas de volver al trabajo.
Después de un tiempo de descanso, volver a la rutina se nos hace cuesta arriba, pero hay una solución para superar esta situación. Lo más importante es volver a tu trabajo con ganas y con motivación para asumir nuevos retos y conseguir todos los objetivos que te plantees. Es por esta razón que Dominique Cerri, Directora General de InfoJobs, nos da cinco consejos que son clave para volver a retomar tus obligaciones de la mejor forma posible después de las vacaciones.¡Toma nota!

Ellos también tienen la vuelta al cole, ¿cómo puedes ayudarles?

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1. Intenta desconectar en vacaciones

¿Desconectas de tu trabajo al 100% en tus vacaciones? Casi todos cometemos el mismo error: estamos de vacaciones y seguimos revisando los correos, encendemos el ordenador o hacemos una llamada de trabajo.
Para poder retomar tu trabajo con motivación y con ganas es esencial descansar y relajar la mente durante las vacaciones. Si no hacemos este ejercicio, no volvemos a la oficina “frescos”, sino que seguimos cansados y estresados. Así que, olvídate de tu trabajo por unos días. ¡Lo retomarás con más fuerza!

2. Tómatelo con calma

Es importante que evites volver de vacaciones y justo te incorpores al trabajo porque será un cambio demasiado brusco. Todos necesitamos nuestro tiempo de adaptación y reflexión ya que, si no lo hacemos, volvemos a la oficina melancólicos por las vacaciones y no tendremos nada más en nuestra cabeza.
Para poder realizar este periodo de asimilación, lo ideal sería que te tomaras dos o tres días antes de volver a la rutina. De esta manera, podrás adaptarte a la vuelta con calma, retomando tus horarios, las comidas, el descanso, etc. También es importante no olvidar la rutina del trabajo. Estos días te servirán para que retomes de nuevo el ritmo diario: revisa los correos para estar al día de todo. Así, el primer día de vuelta reducirás el estrés y evitarás las sorpresas. ¡Lo agradecerás!

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© Getty

3. Reflexiona sobre tu último año

Cambia el foco de tu pensamiento. En lugar de solo pensar en las vacaciones, intenta pensar un poco más en ti. Haz un balance de cómo te ha ido el último año en tu trabajo: cómo te has sentido, qué cosas deberías mejorar, en qué destacas, qué te gusta hacer o con qué no te sientes realizada.
Así podrás analizarte a ti misma y encontrar aquello que más te motiva. ¡Reinvéntate! Cambia de hábitos o de proyectos. ¡Nunca está de más!

4. Piensa en positivo

¿Cómo superamos la depresión postvacacional? Es importante reflexionar y entender que nuestras vacaciones ya han pasado. Las hemos disfrutado y hemos descansado. Ahora toca volver a la normalidad. No se puede vivir siempre de vacaciones, ¿verdad?
Deberás afrontar la realidad e intentar superarte en tu trabajo. Intenta disfrutar de las cosas buenas de éste y aprovechar nuevas oportunidades para reinventar tus proyectos.

5. Sigue disfrutando de tu tiempo libre

El hecho de que se terminen nuestras vacaciones y volvamos al trabajo no significa que en ese momento se acabe nuestro ocio. Podemos seguir disfrutando de las cosas que nos gusta hacer, eso sí, sin tanto tiempo.
Aunque estés trabajando y al final del día lo único que te apetezca hacer es ir a casa a descansar, tienes que salir, ver a tus amigos, pasear y hacer todas aquellas actividades con las que más disfrutes. De esta forma, cada día llegarás a tu trabajo con una sonrisa. ¡No dejes de pasarlo bien!

Contenido elaborado por Dominique Cerri, Directora General de InfoJobs, empresa líder en el mercado laboral en España.

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La vuelta al trabajo después de las vacaciones

Nos referimos al famoso “síndrome posvacacional”. Quien lo padezca será incapaz de reencontrarse con las obligaciones de su puesto de trabajo al 100%. Últimamente, este problema está dando mucho que hablar, ya que las jornadas laborales son largas y es difícil conciliar la vida laboral con la familiar. El estrés, el malestar psíquico, la tristeza, la irritabilidad, la desmotivación, e incluso la depresión, son algunos de los síntomas que padecen muchos trabajadores cuando retoman sus obligaciones en la oficina después de haber disfrutado de un periodo vacacional intenso.

Un estudio elaborado en España por la empresa de trabajo temporal Randstad revela que el perfil del afectado por el síndrome posvacacional es el de mujer, con estudios universitarios, entre 25 y 29 años. Son éstas quiénes más sufren al regresar al trabajo después de las vacaciones, un 63% afirman sufrir este trastorno, frente al 37% de los hombres. Para evitar esto, nos recomiendan:

• Mantener una actitud positiva ayuda a enfrentar mejor el estrés y las tensiones que surjan en el seno de nuestro trabajo. No hay que pensar en lo lejos que está el próximo periodo de vacaciones, sino concentrarse en los pasos inmediatos a seguir y pensar que volvemos al trabajo con las pilas cargadas.

• Priorizar las tareas nos ayudará a establecer unas pautas de funcionamiento que regulen una posible depresión posvacacional. Es importante no intentar abarcar todas las tareas pendientes a la vez, ni leer los correos electrónicos de golpe. Lo ideal es poder establecer un orden dentro de la planificación, abordando primero aquellas cosas que necesiten una respuesta inmediata. Por otro lado, si el día de la incorporación al trabajo es un lunes la sensación de depresión puede ser mayor. Una buena idea es hacer la vuelta un día diferente de la semana. Así el impacto psicológico que puede provocar la vuelta a la oficina será menor.

• Es importante establecer tras la llegada una comunicación fluida con los compañeros pues eso hará más llevaderos los primeros días de trabajo. Para ello, una primera reunión informal con los colegas y equipo logrará que tengamos una perspectiva rápida de lo que ha sucedido en nuestra ausencia y nos dará una idea de los asuntos urgentes a la hora de elaborar la agenda inmediata.

• Es conveniente intentar no alargar las vacaciones hasta el último minuto, ya que eso supone que se empiece la jornada laboral sin descansar lo suficiente y combinando el estrés en el hogar con el laboral. Nos aconsejan volver de las vacaciones al menos dos o tres días antes de la incorporación al trabajo, para poder tener tiempo suficiente para descansar, organizar y planificarlo todo.

• Estructurar de manera progresiva las responsabilidades también genera una sensación de control que contribuye a nuestro equilibrio. Es importante que, una vez incorporados a nuestro puesto de trabajo, comencemos a trabajar de manera gradual, teniendo en cuenta que nuestro rendimiento irá aumentando poco a poco.

Según este estudio, a partir de los 45 años es cuando menos cuesta retomar la rutina. Además los españoles tienen más dificultad para reincorporarse a la vida laboral, un 60% dice padecer el síndrome frente a un 40% de los inmigrantes en nuestro país.

Si estos síntomas perduran en el tiempo pueden ser la señal de que algo no va bien. Las empresas tienen que estar alerta ya que corren el riesgo de que se reduzca la productividad de sus empleados, por tanto es necesario observar cuáles son los factores que pueden estar provocando esta situación de malestar al empleado.

Este síndrome es un estado de ánimo que dura más o menos tiempo tras la vuelta a la rutina, por lo que es conveniente seguir las pautas adecuadas para evitar caer en él. Para impedir que nuestro ánimo se venga abajo al regreso de las vacaciones es muy importante empezar sin prisas e ir aumentando paulatinamente el ritmo de trabajo, no podemos pretender recuperar el trabajo acumulado en sólo una semana.

Retomar la vuelta al trabajo con una actitud positiva, con visión de reencuentro con la normalidad y nuestra tarea será nuestra meta en los primeros días sin tratar de alargar este proceso inútilmente. Hay que mentalizarse de la vuelta al trabajo antes de terminar las vacaciones, y puede ayudar el regresar a casa unos días antes de terminarlas, para ir habituándose.

El ejercicio, las actividades de ocio en el tiempo libre y técnicas de relajación pueden hacer menos cuesta arriba la vuelta a la rutina. Una buena alimentación y las horas de descanso necesarias son indispensables para conseguir un buen estado de ánimo. La adaptación puede ser más o menos costosa, pero tenemos que tener claro que es un estado pasajero y que sentir algo de estrés es normal.

Para que esta adaptación sea más llevadera, desde la Escuela Superior de Organizadores de Eventos (ESODE), recomendamos una buena predisposición y, en definitiva, actitud positiva siempre.

Volver a trabajar después de vacaciones puede generar depresión en muchas personas. Es lo que se conoce como síndrome postvacacional, y a continuación numeramos algunos consejos para superarlo.

1. ¿Qué es el síndrome postvacacional?

También conocido como estrés o depresión postvacacional, es un síndrome que experimentan muchos trabajadores cuando terminan sus vacaciones y tienen que volver a sus puestos de trabajo. Los síntomas suelen se asemejan bastante a los de una depresión clínica: irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, desánimo, sensación de apatía, insomnio…

2. ¿Qué causa la depresión postvacacional?

La vuelta al trabajo tras unas largas vacaciones es el principal causante, además de la modificación de las horas de sueño y el cambio en los horarios. El verdadero problema aparece cuando la sensación de desánimo por volver a la rutina laboral se alarga demasiado en el tiempo (más de dos semanas).

3. Afronta el primer día con filosofía

Tómate el primer día como una jornada laboral más, intentando no pensar en lo duro que es y en lo bien que te lo pasaste durante las vacaciones. Por otro lado, además de volver a exigencias y responsabilidades, piensa que también vuelves a ver a tus amigos y compañeros y contaros como han ido vuestras vacaciones. Con esto conseguirás mitigar un poco la depresión postvacacional.

4. Tómatelo con calma

Tómate tu tiempo para ponerte al día de lo ocurrido mientras estabas fuera y con las cosas pendientes que dejaste antes de irte. A continuación, organízate, establece una línea de trabajo y unos objetivos a conseguir durante la primera semana. Así irás recuperando el ritmo de trabajo al que estabas acostumbrado antes de irte de vacaciones. No te desesperes si ves que te cuesta acostumbrarte otra vez al trabajo, piensa que no eres el único que está padeciendo el síndrome postvacacional, y que cuando quieras darte cuenta, la sensación de desasosiego habrá desaparecido.

5. Ponte objetivos nuevos

Volver a trabajar después de vacaciones y pensar que todavía te quedan muchos meses para las próximas sólo incrementará tu estrés postvacacional. Piensa en los días festivos y fines de semana que puedes aprovechar. Por otro lado, márcate metas y proyectos que puedas realizar a través del trabajo, y acudirás a trabajar con la ilusión propia de quien persigue un sueño.

6. Un día no es solo para trabajar

El día tiene 24 horas, y tu trabajo sólo ocupa una tercera parte de ese tiempo. Cuando termines tu jornada laboral, dedica el resto del día para estar con la familia o con los amigos o a practicar actividades que te gusten. Si lo haces durante los primeros, volver a trabajar después de vacaciones será mucho más llevadero. No te lleves trabajo a casa ni te agobies por lo que te espera al día siguiente, eso no te ayudará a superar el síndrome postvacacional.

7. Practica deporte

Se ha demostrado que hacer deporte regularmente contribuye a combatir el estrés, además de ser beneficioso para la salud. Además, te ayudará a romper con la monotonía del trabajo y ganarás en energía y salud. No cabe duda, el deporte es uno de tus mejores aliados para superar la depresión postvacacional.

8. Procura mejorar las cosas en tu puesto de trabajo

Siempre (o casi siempre) habrá cosas que no te gusten en tu trabajo (tu jefe, algún compañero, etc.) Si es tu caso puedes intentar cambiarlo y, aunque no lo consigas, te quedará la satisfacción de haberlo intentado. Mejora la comunicación, si tienes una idea hazte escuchar, y si algo no te parece bien hazlo saber. Te sentirás mucho más implicado en tu trabajo, y ello hará que el síndrome postvacacional vaya desapareciendo.

9. Sé positivo

Éste puede que sea el paso más importante para superar la depresión postvacacional. Acepta el hecho de que ya has tenido tu tiempo para descansar y que ahora toca trabajar después de vacaciones. Piensa que mucha gente no tiene un trabajo al que volver. Afronta tu responsabilidad e intenta hacer tu trabajo lo mejor posible siempre con una sonrisa. Sonriendo serás más feliz y además crearás un mejor ambiente de trabajo.

10. ¿Qué significa el trabajo para ti?

El trabajo es una forma de realizarse como persona, de sentirse útil para la sociedad y un proceso de aprendizaje constante. Si lo miras de esta manera dejarás de ver la vuelta al trabajo como una obligación. Tienes que pensar que no todo en la vida es trabajar. No eres un esclavo del trabajo, trabajas para vivir y, por supuesto, para poder pagarte las vacaciones que acabas de disfrutar y disfrutarás.

Sigue estos consejos y podrás deshacerte del síndrome postvacacional.

Cómo volver al trabajo después de las vacaciones

  • Aceptar nuestras emociones. Todos sentimos emociones positivas y negativas, y en esta situación las negativas son habituales para todos. Benito nos recuerda que todos sentimos emociones negativas respecto a los atascos, los jefes y las reuniones, y después de haberlos olvidado durante nuestras vacaciones es normal que estas emociones vuelvan.
  • Aceptar que, para algunas personas, volver al trabajo es más difícil. La manera en la que aceptamos la vuelta al trabajo depende de nuestra tolerancia a la frustración que sintamos, de la manera en la que pensamos sobre nuestra vida y de nuestra facilidad para adaptarnos a los cambios. “Como en todo trastorno emocional, el cómo nos tomamos las cosas depende exclusivamente de nosotros”, nos recuerda Benito. “Por eso es tan importante no generalizar, ver en qué aspecto personal me afecta a mí y qué soluciones aunque sean pequeñas puedo tomar para mejorar mi vida”.
  • Preguntarnos si realmente tenemos el síndrome postvacacional, o si son simplemente emociones negativas comunes. El síndrome postvacacional demuestra “que no nos gusta la rutina que tenemos, el trabajo al que nos dedicamos, los compañeros, el medio de transporte, la ciudad…”. Benito recomienda identificar a qué tenemos miedo y qué no nos gusta de nuestro trabajo. Sólo así podremos solucionar el síndrome postvacacional, ya sea cambiando de empresa, trabajando en otra ciudad o eliminando nuestros pensamientos negativos respecto a nuestro trabajo. Para Benito, después del “bajón” que la mayoría sentimos al volver al trabajo deberemos encontrar el lado bueno y sentirnos felices gracias a nuestra estabilidad. De lo contrario, existe un problema que requerirá una solución.
  • Solucionar un problema grave, si es que existe. Sabemos que tenemos el síndrome postvacacional si sentimos desmotivación, apatía, insomnio, irritabilidad y, a veces, un estado de hipervigilancia. Este síndrome no debería durar más de dos semanas debido a que “se prevee que en ese tiempo la persona haya integrado la rutina, horarios y responsabilidades,” tal y como nos indica Benito. “Si el estado de ánimo negativo continúa, habría que acudir a un profesional porque posiblemente estemos hablando de otro tipo de trastorno”.
  • Modificar nuestra manera de pensar. Nuestra felicidad depende no tanto de los factores objetivos (ganar dinero a cambio de hacer lo que nos gusta, tener un buen sueldo o trabajar cerca de casa), sino de la manera subjetiva de ver nuestra vida. Es importante encontrar el lado positivo de nuestra situación y no comparar nuestra vida con la de los demás. Benito nos recuerda que “para disfrutar de unas vacaciones y valorarlas también tenemos que saber lo que es el esfuerzo, la responsabilidad y la rutina. Si estuviésemos siempre de vacaciones llegaría un momento en que no disfrutaríamos de ellas y nos acostumbraríamos a ese estado. Echaríamos de menos el trabajar y crecer como personas laboralmente”. La terapeuta cognitivo-conductual añade que “la rutina y los horarios son buenos para nuestra estabilidad emocional ya que nos dan capacidad de control sobre nuestra vida”.
  • Solucionar los pequeños problemas específicos que tenemos en nuestro trabajo. Benito afirma que “aunque no lo creamos siempre hay cosas que podemos cambiar, aunque sean pequeñas, intentar ser más asertivos con nuestros superiores, salir a la hora que nos corresponde del trabajo, parar los pies a ese compañero que siempre se aprovecha de nosotros…”
  • Hacer planes divertidos. Has vuelto a la oficina pero todavía es verano, todavía hace buen tiempo y todavía puedes escaparte a la playa el próximo fin de semana. Intenta que tu primer día de trabajo después de las vacaciones caiga en jueves o viernes pues, a pesar de que las vacaciones hayan llegado a su fin, tendrás más cerca que nunca dos días adicionales de descanso y de diversión.

30 agosto 2019 30 agosto 2019,

Llega septiembre y la vuelta a la rutina. Puede que haya empleados que sigan de vacaciones, otros que todavía no las hayan tenido o que ya hayan vuelto a incorporarse a sus puestos de trabajo.

Tenemos muy claro que septiembre es el mes que viene dado de la mano de los nuevos comienzos y las adaptaciones a los cambios. Atascos, colegio, vecinos, trabajo, planes de centros comerciales, frío y mucho agobio. Nadie dijo que septiembre fuese un mes fácil y, a día de hoy, sigue sin existir una fórmula mágica que permita vivir en unas eternas vacaciones. La clave está en una actitud positiva para superar la vuelta a la rutina.

¿Sabes qué es el síndrome postvacacional?

El síndrome postvacacional o depresión postvacacional surge cuando una persona tiene que volver a la rutina y reincorporarse a su puesto de trabajo. Síntomas como la ansiedad y depresión, son los principales síntomas de este síndrome tan conocido derivado de la adaptación a la rutina laboral después de estar un tiempo de vacaciones.

El síndrome postvacacional puede durar unos días, algunas semanas o incluso alargarse hasta tres y cuatro meses posteriores a la incorporación al trabajo. Los síntomas no son nada agradables y es cierto, que pueden ayudar a que el trabajador se sienta mucho menos motivado y no trabaje de forma eficiente. Tener un buen estado de salud, es fundamental para poder desempeñar tareas correctamente.

El síndrome postvacacional puede aparecer en cualquier persona, pero es cierto que es mucho más frecuente en aquellos empleados que tienen una visión negativa de su trabajo, les supone una obligación asistir, no se sienten realizados ni productivos y notan como la empresa no tiene en cuenta sus propuestas y opiniones. El síndrome postvacacional es cada vez más frecuente, y es por ello, que las empresas y compañías deben tenerlo en cuenta, haciendo que todos sus trabajadores se encuentren felices y realizados en su puesto de trabajo.

Causas del síndrome postvacacional.

La vuelta a la rutina tras unas vacaciones, en ocasiones supone situaciones de agobio y estrés para los trabajadores. Los cambios de horarios, el aumento de tareas que realizar y completar, la ausencia de paz y tranquilidad, el cambio de estilo de vida y la conciliación de la vida laboral con la vida familiar puede suponer un proceso de adaptación difícil para los trabajadores.

El ambiente de trabajo y las condiciones laborales, suelen ser las principales causantes del síndrome postvacacional en trabajadores.

Síntomas derivados de la vuelta al trabajo después de vacaciones.

Los síntomas del síndrome postvacacional suelen aparecer días previos a la reincorporación al puesto de trabajo. Los más comunes son:

  • Cansancio y malestar generalizado, a pesar de haber tenido unos días de vacaciones donde has podido descansar y disfrutar del tiempo libre.
  • Tristeza y comportamientos en los que se evita por todos los medios hablar de trabajo.
  • Actitud pasiva a la hora de realizar tareas.
  • Desmotivación y negatividad.
  • Ansiedad y sensación de descontrol horario.
  • Tensión muscular.
  • Depresión y cambios de humor.

Cuando una persona sufre síndrome postvacacional no tiene porque presentar todos estos síntomas de forma conjunta. Dependen de cada persona y todos los casos son muy diferentes y concretos.

¿Cómo se puede superar el síndrome postvacacional?

  • Llevar una vida sana puede ayudar mucho a superar el síndrome postvacacional. Una dieta saludable y planificar un calendario de deporte puede ayudarte a evadirte y comenzar la vuelta a la rutina con mucho más optimismo. Planificar las comidas ayuda a organizarte y a tener un calendario semanal elaborado que evite situaciones de estrés.
  • Planifica tu tiempo, de forma que tengas claro que debes hacer cada día y que tareas debes priorizar. Esto te ayudara a evitar agobios, teniendo claro que en tu primer día de vuelta al trabajo no vas a poder realizar todas las tareas pendientes.
  • Empezar la rutina unos días antes de incorporarse al puesto de trabajo, puede evitar que la vuelta a tu puesto de empleo se convierta en un auténtico obstáculo en tu vida. Comenzar a madrugar, evitar acostarse tarde, cuidar los hábitos de sueño y respetar todas las horas de descanso, harán que sea mucho más sencillo combatir el síndrome postvacacional.
  • Planificar las siguientes vacaciones es una forma muy buena de motivarse para volver al trabajo con una mentalidad positiva. Una escapada, un viaje de fin de semana, un puente con planes tentadores… pueden ser algunas de las opciones. También es bueno pensar en las actividades que podrás realizar al terminar tu jornada laboral: ir a cenar con amigos, ir al cine, visitar sitios…
  • No hay que llevarse trabajo a casa. Intenta ser eficiente durante tu jornada laboral y al acabarla, dedica el tiempo libre íntegramente para ti: disfrutando con amigos, familia, realizando actividades que te motiven o simplemente relajándote.
  • La relajación es fundamental. Hoy en día, existen muchas actividades y técnicas de relajación que pueden ayudarte a ver la vida desde el lado positivo y a estar tranquilo, priorizando lo importante y sin agobiarse.

Conclusión.

Afrontar el síndrome postvacacional no es tan complicado. La paciencia es fundamental para evitar agobiarse. Confiar en nosotros mismos y en nuestras habilidades y capacidades puede ser la clave para afrontar este tipo de síntomas. Es muy recomendable hablar con tus superiores y jefes en el caso de sentirte mal en tu puesto de trabajo, no te sentirte realizado o simplemente sufres agobio, para que así ellos también puedan tomar las medidas adecuadas y ayudarte a superar este pequeño bache.

Marlén Hernandez Perez

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