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Voy a tener un niño

Es alrededor de las 20 semanas cuando los padres pueden saber el género de su bebé. Lo habitual es que las personas digan que quieren un bebé sano, aunque en secreto se desee un sexo determinado. Pero cuando llega el momento esperado, es la ecografía la que revela los resultados. Hay padres que intentan mostrarse emocionados aunque la realidad es que tengan el corazón roto: viene un niño y querían una niña.

Cuando esto ocurre se vive lo que se llama ‘la decepción del género’. Es posible que los padres deseen una niña -o a la inversa- porque ya tienen un niño o quizá porque tienen dos hijos que son niños. Quizá también es probable que simplemente quieran una niña aunque no tengan aún otro hijo. Cuando unos padres quieren una niña pero viene un niño es cuando pueden sentirse algo decepcionados. Existen maneras de poder sobrellevar estos sentimientos tan contrariados.

Aceptar las emociones

El primer paso para avanzar es reconocer tus emociones y aceptarlas, es decir, deberás aceptar tu decepción y ser honesto/a contigo mismo/a. Es posible que no suene nada bien decir algo como: ‘Yo quería un niño y no una niña’ porque como padres, lo que se espera es amar al bebé de forma incondicional, ya sea niño o niña. Pero por otra parte, no te sientas avergonzado por la tristeza interna.

Los sentimientos no son buenos o malos, son solo sentimientos y es necesario aceptarlos para que tus pensamientos negativos cesen. Puedes reconocer tus sentimientos a ti mismo/a en voz alta y poco a poco, te darás cuenta como lo que importa es que llega un bebé sano que te aportará felicidad y una inmensa alegría.

Ten en cuenta tus preocupaciones

Pregúntate por qué sientes de la manera en que lo haces. ¿Es posible que te sientas molesto/a porque creciste con hermanos y te hubiera gustado haber tenido otra hermana? No se sabe cómo será la personalidad de la personita que traerás al mundo por lo que quizá siendo niño sea un gran creativo o si es una niña sea una forofa del fútbol, ¡o a la inversa!

También es posible que tengas decepción por culpa del miedo. Por ejemplo si no te gusta el fútbol y esperas un niño, ¿cómo compartirás estos intereses? No tienes que ser forofo del fútbol, ni tampoco jugar con muñecas para criar a una niña A medida que tu hijo avanza tendrás y aprenderás todo lo que necesites.

Confía en tu capacidad de amar

Esto es lo más importante de todo, confiar en tu capacidad de amar. Te darás cuenta de que cualquier sentimiento con origen en la decepción, no va a durar para siempre. Durante el embarazo, todo lo que sabrás acerca de tu bebé es el sexo que tiene y su estado de salud. Una vez que llega a este mundo, empezarás a conocer su personalidad y sus rasgos más peculiares.

La decepción por el género del bebé, normalmente solo dura hasta el día del nacimiento de tu hijo -o hija-, cuando finalmente os encontráis cara a cara. Es más, la oxitocina, que es la hormona de la felicidad, es una hormona poderosa que libera el cerebro durante el parto, por lo que, a pesar del dolor, ayuda a amar de forma incondicional al bebé desde el momento del parto.

No importa si tienes un niño o una niña, será un amor incondicional para ti y además, no solo aportará cosas fantásticas a tu familia, sino que además te llenará el corazón de felicidad. Recuerda que lo más importante en tu bebé es que llegue a este mundo lleno de salud.

Martina Klein: «Quería un niño, pero estoy encantada de que sea niña»

Martina Klein tendrá a su segundo hijo en enero GTRES

La modelo espera para principios de enero su primer hijo en común con el tenista Alex Corretja

Martina Klein anuncia su embarazo

15/09/2016 06:37

Se encuentra tan a gusto en su sexto mes de embarazo, que Martina Klein (39) se presentó en Madrid el miércoles 14 para amadrinar a Baxi, que lanza al mercado una colección de ropa inteligente capaz de medir la temperatura corporal y enviar información al termostato. En dicho acto publicitario, la modelo argentina habló con LOC de cómo espera la llegada de su primera niña con el tenista Álex Corretja (42), su pareja sentimental desde hace seis años. La pequeña se sumará a los hijos que ambos tuvieron en sus relaciones anteriores. Hace once años que Klein fue madre de Pablo con el músico Álex de la Nuez, mientras que Corretja aporta dos niñas más, Aroa y Carla, fruto de su matrimonio con la empresaria Marta Cors.

¿Cómo lleva los calores? Están. La suerte es que el engrandecimiento máximo del embarazo me toca para invierno. Compadezco a las que les toca el embarazo ‘heavy’ en verano. El mío lo llevo bien. No tengo antojos ni nada. A ver… Es raro, pero estoy muy a gusto. Es una etapa muy feliz. ¿Por qué ahora? Porque sí, porque es así. Porque nos hemos sentido preparados para ellos y queremos enfrentar esta nueva etapa en nuestra relación y en nuestra vida. ¿Querían una niña? Yo quería un niño, pero estoy encantada con que sea niña porque nunca he tenido una. Mi experiencia con Pablo ha sido espectacular… Darles un hermano a las niñas hubiera estado bien y a Álex un niño, también. Esto que no lo escuche ella (dice mientras se toca la tripa). ¿De cuánto está? De casi seis meses. Viene para Reyes o poquito más tarde, si quiere. Mientras esté sana, que nazca cuando ella quiera. ¿Dará a luz en Barcelona? ¿En la Teknon? Sí. ¿Está siendo muy diferente a su primer embarazo? Sí, porque tengo once años más. Además, yo creo que cuando acabas un embarazo necesitas descansar y creo que he descansado tanto que se me ha olvidado todo, pero estoy dispuesta a vivirlo todo como si fuera la primera vez de nuevo. ¿Estás más nerviosa o más tranquila que entonces? Estoy tranquila. A ratos tengo ansi… No me acuerdo cómo lo viví. Por eso, creo que es tan bueno repetir la historia en este momento. ¿Y cómo afronta Álex la espera? Me mima mucho y está encantado porque realmente no me está dando ningún problema. Estamos teniendo, simplemente, un cambio corporal, un cambio físico importante. Pero por lo demás todo bien. ¿Ya han elegido el nombre? No hay nombre, hay debate (se ríe). Todavía no puedo soltar ninguno. ¿Algún homenaje a algún familiar? No: ni Martina, ni Álex. Será su primera niña, porque ya tiene otro varón, pero la tercera de Álex. ¿Cómo han tomado ustedes el sexo del bebé? Bueno, es lo que sabe hacer y lo hace bien (se ríe). ¿Qué dicen los otros niños de la casa? Los pequeños se están adaptando. Tienen momentos de euforia y momentos de confusión. Están entrando en una etapa de adolescencia donde nosotros pasamos a un último plano y, de repente, van a tener un ser pequeñito al que cuidar. Para nosotros es muy bueno porque nos une y, para ellos, que quieren ser mayores, en un momento dado podrán ayudar y ejercer de hermanos mayores. ¿Podrán tener celos con su nueva hermana? Puede ser. Estamos pendientes, estamos preparados. Yo creo que básicamente lo que nos va a traer es mucho amor. Un bebé trae mucha empatía y despierta cosas muy bonitas en las familias. Se recuperó estupendamente de su primer embarazo. ¿Se está cuidando de alguna forma especial con este segundo? No me estoy cuidando especialmente porque llevo una vida sana en general. Estoy caminando muchísimo, que es lo que recomiendan los médicos. Y con Pablo no me di prisa. No fui la mamá que salió con el mismo vaquero de antes del embarazo puesto. Más o menos en un año volví a mi sitio. Entonces, pese a que la belleza ha sido clave para su carrera, no siente esa presión que tienen las mujeres. Nos entra prisa, pero creo que el momento es mucho más importante. Hay que pensar más en eso, hay que pensar más en el bebé y creo que dejar ese punto de coquetería… Hay que entenderlo, pero no es lo primordial. ¿Ya han empezado a comprar cosas? Sí, he estado ahora con Álex en EE.UU., que estaba para el US Open y me he ido a comprar ropita de bebé. He cogido cosas que color rosa que nunca había podido. ¿Está bajando un poco el ritmo de proyectos? Los estoy modificando. Ya mi vida me permitía pensar en ello y meter una maternidad sin tener que alterar muchas cosas. Como llevamos una vida muy tranquila, en un sitio muy tranquilo, pudimos plateárnoslo. Realmente, creo que encaja bien en todos nuestros proyectos. ¿Cómo va su aventura literaria después de los dos libros? Hay nuevas posibilidades, pero también hay que dar prioridad a las cosas. Cada cosa en su momento. Hay otros proyectos también que no tienen nada que ver con la moda, de tipo empresarial, pero que me hacen mucha ilusión. Ahora no te puedo decir nada. Es todo muy embrionario, nunca mejor dicho. ¿Va sin maquillaje? Un poquito. Era por preguntarle si se había sumado a la moda de Alicia Keys, que ya ha dicho que renuncia al maquillaje Poquito maquillaje es mi filosofía, no ‘make up’. ¿Cuál es su relación con Alba Carrillo y Feliciano López? ¿Cómo ha vivido su divorcio? No quiero decir nada.

El sexo del feto influye en el comportamiento del cuerpo de la madre

El sexo del bebé puede influir en las características del embarazo GettyImages

Muchas mujeres dicen que su cuerpo reacciona diferente cuando están embarazadas en función de si esperan un niño o una niña, y hay algunos estudios que sugieren que el sexo del feto puede influir en muchos síntomas característicos de esta etapa, como la aparición de náuseas por la mañana o tener antojos.

Ahora un estudio del Wexner Medical Center de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) ha revelado que el sexo del bebé puede relacionarse con diferencias en la respuesta inmune de la madre durante el embarazo.

En su trabajo hicieron un seguimiento a 80 mujeres a lo largo de su embarazo para ver presentaban diferentes niveles de unos marcadores inmunes, las citoquinas, en función del sexo del feto.

Aunque las mujeres no mostraron diferencias en los niveles de citoquinas sanguíneas en función del sexo del bebé, si vieron que las células inmunes de quienes esperaban una niña producían más citoquinas proinflamatorias cuando están expuestas a bacterias, así ha explicado Amanda Mitchell, principal investigadora de este trabajo.

La inflamación es una parte crítica de la respuesta inmune y está implicada en la curación de heridas o en la respuesta ante virus, bacterias y enfermedades crónicas. Sin embargo, cuando la inflamación es excesiva resulta estresante para el cuerpo y puede contribuir a la aparición de algunos síntomas como dolor o fatiga.

Aunque se necesita más investigación, este aumento de la inflamación observada en las mujeres embarazadas de una niña podría explicar por qué las mujeres suelen experimentar más síntomas de algunas enfermedades como el asma cuando esperan una niña.

«Ayudará a las mujeres y sus obstetras si el sexo de su bebé puede afectar a cómo su organismo responderá ante posibles desafíos para su sistema inmune, e incluso si estas respuestas pueden afectar a la salud del feto», ha reconocido Mitchell.

Y aunque la inflamación materna puede afectar al feto en diferentes etapas, como el momento del parto, es necesario tener más datos para saber si el sexo fetal se asocia a una desigual respuesta inflamatoria de la madre, porque en este fenómeno también influyen las hormonas sexuales y otras que hay en la placenta.

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Habitualmente el deseo de tener un niño o una niña responde a la premisa tradicional de que las hijas son más de las madres y los hijos de los padres. Algunas mujeres prefieren solamente niñas porque «los chicos son más brutos», y muchos hombres quieren tener niños «para enseñarles a jugar al fútbol». Pero también hay madres que se decantan por los varones porque están seguras de que «las chicas sufren más en la vida y los chicos son más fuertes». ¿Cuántas veces habremos escuchado estas opiniones?

Sin embargo, hay decepciones, desgraciadamente también frecuentes, que llegan incluso a afectar a toda la familia, por causas educacionales, sociales y económicas. Según Carmen García Olid, suelen darse en personas que viven de forma intensa la desigualdad social y consideran a los hombres y a las mujeres muy diferentes en sus capacidades sociales y laborales.

También puede ocurrir en familias de alta posición social, con empresas y gran patrimonio, que tratan de seguir el convencionalismo social de tener hijos varones, sobre todo si es el primero, para dar continuidad a la obra del padre y a su apellido. Según la psicóloga, en estos casos es más difícil superar la pena porque el deseo está arraigado en la cultura y la tradición.

Algo parecido ocurre en las familias en las que predomina un único sexo (solo nacen mujeres o solo hombres). La espera de un bebé que perpetúa la descendencia masculina o femenina también provoca un chasco considerable, aunque en estos casos el disgusto suele desaparecer antes:

CASO 1: Se considera desproporcionada la reacción cuando la decepción produce tristeza, ansiedad o se convierte en una obsesión, de manera que altera el ánimo y la vida normal de la embarazada y/o la relación con las personas que la rodean.

CASO 2: Mucho más grave aún sería el rechazo al embarazo y al bebé que se espera o sentir una gran culpabilidad por, según las circunstancias o situaciones, «no ser capaz de engendrar hijos/hijas».

CASO 3: En estos casos, es necesario acudir a un psicólogo junto a la pareja, ya que los dos futuros padres están implicados en el problema. Aunque la reacción afecte únicamente al padre o a la madre, ambos tendrán que formar parte de la terapia de apoyo.

Una de las cosas que más emociona a muchas mujeres embarazadas es el saber si esperan un niño o una niña. Y es que es lindo imaginar cómo será nuestro bebé: sus ojos, sus manos, su cabello.

Derivado de esa emoción de saber cuál es el sexo del bebé, a lo largo del tiempo se han ido creando y manteniendo creencias acerca de características del embarazo que supuestamente definen si se espera hombre o mujer, pero en realidad, la mayoría son solo mitos. Te compartimos 11 señales que NO indican si esperas un niño o una niña.

La verdad es que es divertido intentar adivinar el sexo del bebé. Suele ser siempre un buen tema de conversación y en ocasiones puede dar pie a graciosas conversaciones con nuestros amigos y familia para ver quién acierta y logra adivinar correctamente si se espera un niño o una niña.

Muchas de las señales que vemos durante el embarazo y que se cree tienen relación con el sexo del bebé que esperamos, siguen vigentes debido a que miles (o quizás millones) de madres afirman que son completamente ciertas porque les ocurrió a ellas.

Sin embargo, la mayoría pueden ser solo coincidencia, ya que en realidad no existe evidencia científica que respalde ninguna de las famosas señales que se cree revelan el sexo del bebé.

De igual manera, te comparto las creencias más populares en cuanto a esta pregunta que nos hacemos todas las madres, pues aunque no son garantía de predecir si esperamos niño o niña, siempre es divertido intentar adivinarlo.

1) La forma de la barriga

Comencemos con una de las más famosas: la forma de la barriga. De acuerdo con la creencia popular, si la barriga durante el embarazo es grande y redonda, se espera una niña. Si la barriga tiene forma de pico, entonces el que viene en camino es un niño. Pero lo cierto es que ni la forma ni el tamaño de la barriga pueden predecir el sexo del bebé.

2) La presencia o ausencia de náuseas

Otra creencia bastante popular se basa en un malestar común del embarazo: las molestas y terribles náuseas. Dicen que si tienes muchas náuseas es porque esperas una niña, si por el contrario no las padeces o son poco frecuentes, es porque tu bebé es niño.

3) La clase de antojos que tengas

Durante el embarazo es común que se presenten antojos, y según algunas creencias, el tipo de antojo puede definir el sexo de tu bebé. Se cree que si mamá tiene antojos de cosas dulces es porque espera una niña, en cambio si lo que se le antoja son cosas saladas, entonces espera un niño.

4) Los cambios en tu piel

Dice una frase muy popular: «Las niñas le roban la belleza a las madres». Con esto se refieren a que si la madre sufre algún problema en la piel que no tenía antes del embarazo, como acné, es porque está esperando una niña. Por el contrario, si la piel de mamá luce radiante es porque en su vientre lleva un niño.

5) El tamaño de tus senos

Otra creencia que se tiene es acerca del tamaño de los pechos de la mujer embarazada. De acuerdo con ella, si el pecho derecho es más grande que el izquierdo, se está esperando un niño. Pero lo cierto es que todas las mujeres desde antes de estar embarazadas tenemos un pecho más grande que el otro, aunque sea apenas visible la diferencia.

Otra creencia relacionada con los senos de la mujer embarazada, es que cuando se espera un niño los pezones se oscurecen. Si por el contrario éstos no cambian, entonces es una niña.

6) La frecuencia cardiaca de tu bebé

Se tiene la creencia de que si los latidos del bebé son más de 140 por minuto, se trata de una niña. Si son menores a esta cantidad, entonces tu bebé será niño.

7) La forma de tu rostro

Este es muy similar al que dice que según la forma de tu barriga se sabe qué esperas. Si la forma de tu rostro cambia y se hace más redonda, esperas niña. Si se mantiene igual, es niño.

8) La cantidad de peso que aumentas

Si subes mucho de peso durante el embarazo y notas que tú cintura es más ancha, esperas niña. Si apenas has subido algunos kilos, entonces será niño. Lo cierto es que el aumento de peso durante el embarazo dependerá de nuestra alimentación, por lo que es importante llevar una alimentación equilibrada.

9) La temperatura de tus pies

Una creencia no muy común, pero también comentada entre las abuelas, es que la temperatura de los pies de la embarazada indica qué está esperando. De acuerdo con esta creencia, si se tienen los pies fríos se espera un niño, si por el contrario los pies están calientitos, será niña.

10) La cantidad de pelo en tu cuerpo

Se cree que las mujeres esperan un niño cuando comienzan a notar que hay aumento de vello en su cuerpo o cuando aparece en otras partes donde apenas tenían un pelo. También se cree que si la embarazada luce una cabellera radiante es porque esperan un niño.

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11) Los sueños durante el embarazo

Otra creencia popular es que lo que soñamos durante el embarazo nos muestra cuál es el sexo de nuestro bebé. Si la madre sueña con círculos y figuras redondeadas es porque espera una niña, en cambio si sueña con formar puntiagudas, es un niño.

Aunque es divertido intentar acertar, lo cierto es que ninguna de estas señales puede decirnos con certeza el sexo del bebé. Independientemente de si alguna de estas creencias coincidió con la manera en la que vivimos nuestro embarazo, el verdadero momento en el que podemos estar completa e indudablemente seguros del sexo de nuestro bebé es cuando nace, ya que ha ocurrido que hasta las ecografías fallan.

Fotos | iStock
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Calculadoras

Aunque no se puede predecir el sexo del futuro bebé al 100%, varios estudios científicos han relacionado el sexo del bebé con el momento de la concepción y la ovulación de la madre.

Los espermatozoides pueden ser de dos clases. Pueden estar formados por cromosomas X (femeninos) o por cromosomas Y (masculinos). Los óvulos son siempre X. De este modo, al unirse una X con una Y el resultado será un bebé varón. Los espermatozoides Y (niño), se mueven mucho más rápido que los X (niñas), si bien su supervivencia es menor.

Así, teniendo en cuenta la fecha de ovulación, es más probable gestar un varón es mayor cuando se mantienen relaciones sexuales el mismo día de ovulación de la mujer, mientras que hay más posibilidad de que se conciba una niña cuando éstas tienen lugar de dos a cuatro días antes.

Además, está comprobado que a los espermatozoides Y les favorece el medio alcalino mientras que a los X el ácido.

En cada ciclo menstrual, la ovulación sólo ocurre un día y ese día es el óptimo para que el óvulo sea fertilizado. Mientras que el óvulo vive alrededor de 1 día, los espermatozoides pueden llegar a sobrevivir hasta 2 o 3 días después de ser eyaculados.

¿Cómo hago para tener un niño?

El coito debe tener lugar el mismo día de la ovulación o un día después (el espermatozoide Y vive poco tiempo y se desarrolla mejor en un entorno alcalino).

¿Cómo hago para tener una niña?

En este caso, la relación sexual debería producirse dos días antes de ovular. En estos días las secreciones son más acidas y favorecen a los cromosomas X que, además son más longevos.

Qué día tengo que tener relaciones sexuales?

Aunque en la concepción intervienen muchos factores, utiliza nuestra calculadora del sexo del bebé para determinar qué día es el idóneo buscar un género determinado.

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